20/06/2026 04:48 - Salud
Ilustración médica profesional de riñones con representación de células cancerígenas en tonos cálidos, con médico consultando imágenes diagnósticas en segundo plano, estilo educativo y esperanzador
El cáncer de riñón representa uno de los desafíos más importantes para la salud pública en Argentina. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, esta enfermedad causa más de 2.500 muertes anuales en el país y las proyecciones indican que la cifra podría aumentar significativamente en las próximas décadas si no se detecta a tiempo.
Las estimaciones de GLOBOCAN/Cancer Tomorrow para 2025 ubican a Argentina en el tercer lugar de América Latina y el Caribe en cantidad de muertes por cáncer de riñón. El impacto local es desproporcionado: mientras que en la región este tumor ocupa el puesto 16 entre las causas de muerte por cáncer, en Argentina trepa al décimo lugar, siendo además el séptimo cáncer más frecuente en incidencia.
El gran desafío del cáncer renal es que rara vez presenta síntomas en sus etapas iniciales. Debido a la ubicación de los riñones en el abdomen, los tumores pequeños no suelen detectarse durante un examen físico común. Por este motivo, muchos diagnósticos se realizan de manera incidental: durante ecografías, tomografías o resonancias solicitadas por otros motivos médicos.
La Sociedad Americana del Cáncer señala esta característica como el principal obstáculo para un abordaje temprano de la enfermedad.
Las estadísticas oficiales muestran un impacto desigual: casi 7 de cada 10 diagnósticos corresponden a varones. De los 4.908 nuevos casos anuales estimados en Argentina, 3.409 se producen en población masculina. Para los hombres, el cáncer de riñón ya es el cuarto tumor más frecuente, detrás del cáncer de próstata, colorrectal y de pulmón.
El origen del cáncer de riñón está vinculado a alteraciones en el material genético de las células renales. Aunque existen casos hereditarios, la mayoría son alteraciones adquiridas a lo largo de la vida. Los principales factores de riesgo son:
La doctora Gabriela Bugarin, directora médica de Oncología, explicó que muchas de estas condiciones pueden modificarse mediante hábitos saludables: "Dejar de fumar, realizar actividad física de manera regular, mantener una alimentación equilibrada, controlar la presión arterial y evitar la exposición a sustancias químicas son algunas de las medidas que ayudan a reducir el riesgo".
La doctora Andrea Marchioni, coordinadora del Instituto de Oncología del Hospital Alemán, detalló los signos que requieren atención médica:
| Síntoma | Descripción |
|---|---|
| Sangre en la orina | El signo más importante. Siempre requiere consulta médica |
| Dolor lumbar persistente | En la espalda o en el costado |
| Masa palpable | Aparición de un bulto en la zona abdominal |
| Pérdida de peso involuntaria | Sin causa aparente, acompañada de falta de apetito |
| Fatiga y anemia | Cansancio constante sin explicación clara |
| Fiebre prolongada | Sin causa identificable |
Marchioni enfatiza: "Como varios de estos síntomas pueden confundirse con cuadros frecuentes o atribuirse al cansancio, dolores musculares o molestias pasajeras, el mensaje central es que debemos consultar cuando un síntoma persiste, se repite o aparece sin explicación clara".
Las diferencias en supervivencia según el momento del diagnóstico son contundentes. El tratamiento depende del tamaño del tumor, el estadio de la enfermedad y el estado general de salud del paciente. Cuando el cáncer permanece localizado, la cirugía suele ser la principal estrategia. También pueden indicarse técnicas como ablación, radioterapia o vigilancia activa.
Si la enfermedad se extendió fuera del riñón, las opciones incluyen inmunoterapia, terapias dirigidas y, en casos específicos, quimioterapia.
93% - Cáncer localizado en el riñón
75% - Extensión a tejidos cercanos o ganglios
18% - Metástasis en órganos distantes
En el marco del Día Mundial del Cáncer Renal, los especialistas recuerdan que conocer los factores de riesgo, sostener hábitos saludables y realizar controles médicos puede marcar una diferencia decisiva. Detectar la enfermedad a tiempo no solo mejora las opciones de tratamiento, sino que aumenta significativamente las posibilidades de curación.
Fuentes: Organización Mundial de la Salud, GLOBOCAN/Cancer Tomorrow, Sociedad Americana del Cáncer, Instituto de Oncología del Hospital Alemán.
Alfredo S. Quiroga