19/06/2026 21:11 - Actualidad
Batería de ion de litio en un celular mostrando síntomas de sobrecalentamiento y riesgo de explosión
La muerte de María Lucila Pagani (47 años), docente e investigadora de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), tras la explosión de su celular mientras se cargaba dentro de un vehículo, puso en evidencia los riesgos que conlleva el uso cotidiano de dispositivos con baterías de ion-litio. El especialista del Conicet Arnaldo Visintin, investigador en energías alternativas, explicó en Infobae a las Nueve las causas de estos incidentes y las medidas de prevención necesarias.
Visintin describió el funcionamiento interno de una celda de litio: «Una celda consta de dos electrodos, de los cuales uno es el ánodo y otro el cátodo. Los iones de litio navegan en un solvente orgánico, que es el causante de la explosión». Las explosiones suelen producirse por fallas en el sistema de gestión electrónica (BMS) o por sobrecalentamiento. Cuando el potencial entre los dos electrodos supera los 5,1 voltios, el electrolito se descompone, generando gases que aumentan la presión interna y pueden provocar ignición.
El experto alertó sobre una señal clara de peligro: la hinchazón de la batería. «Lo primero que vemos es que se hincha. Los gases que se forman de la descomposición del solvente aumentan la presión y lo hinchan. Después de hinchar, se produce una humareda y fuego». Otros factores que incrementan el riesgo son el uso de cargadores no originales, la exposición al calor (como dentro de un auto al sol), golpes o daños físicos y la carga prolongada sin supervisión.
Visintin recomendó consultar la composición del cátodo al adquirir un nuevo dispositivo: «Si el cátodo está formado por fosfato de hierro y litio, son menos peligrosas. El potencial es 3,2 voltios, estás lejos del 5,1 que explota. Pero las que tienen cobalto, que son más peligrosas porque tienen más densidad de energía, duran más, pero están más cerca del potencial límite».
Según estimaciones de la industria, la tasa de fallas de las baterías de litio es de aproximadamente 1 en 1 millón, una proporción baja si se considera que miles de millones de dispositivos están en uso diario en el mundo. Sin embargo, la proliferación de celulares, monopatines, notebooks y autos eléctricos incrementa la probabilidad de incidentes graves, como los ocurridos en Córdoba y otros casos en Brasil y Buenos Aires.
Visintin enfatizó que la educación es fundamental para prevenir tragedias: «Planear, educar como ustedes están haciendo ahora, excelente, porque no ocurren accidentes con las baterías de litio. Pero cuando ocurre y nos toca a nosotros es como a Lucía, es terrible». El investigador también subrayó el papel central de estas baterías en la transición energética y la movilidad eléctrica, y advirtió que Argentina debe prepararse para su uso masivo.
Víctima: María Lucila Pagani (47 años), docente e investigadora de la UNC.
Lugar: Ruta E-53, Córdoba, Argentina.
Causa: Explosión de batería de ion-litio mientras el celular se cargaba dentro de un auto.
Fuente: Infobae
Alfredo S. Quiroga