19/06/2026 18:50 - Economia
Buques de carga navegando por el Río Paraná en un día soleado, con la costa visible y silos de granos a lo lejos
En lo que se constituye como una de las mayores privatizaciones de la gestión de Javier Milei, el Gobierno nacional completó la adjudicación de la Vía Navegable Troncal a través de la Resolución 2026-36-APN-ANPYN#MEC de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación. El consorcio conformado por la empresa belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus se hará cargo de la operación por un período de 25 años.
La nueva sociedad, denominada Vía Navegable Argentina (VNA), será la encargada de la operación, el mantenimiento y la modernización del corredor fluvial. La firma del contrato está prevista para un plazo máximo de 30 días y activará, según el comunicado oficial, una rebaja del 13,5% en los costos logísticos.
La Hidrovía Paraná-Paraguay es un corredor clave para la economía sudamericana, ya que por ella circula el 80% de las exportaciones argentinas, además de cargas de Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay. Se estima que el nuevo operador obtendrá una facturación anual promedio de USD 628,2 millones, que proyectada a 25 años ascendería a USD 15.707 millones.
Wim Bosteels, apoderado de Jan De Nul, destacó la responsabilidad que asume el consorcio: "Somos plenamente conscientes de la importancia que tiene la Vía Navegable Troncal para la competitividad de la Argentina y para el desarrollo de sus cadenas productivas".
Por su parte, Marcos De Vincenzi, gerente general de Servimagnus, remarcó el compromiso histórico con la infraestructura logística argentina y prometió una gestión "moderna, transparente y competitiva a nivel global", basada en inversión privada y transferencia tecnológica.
Jan De Nul ya operó la hidrovía durante 25 años hasta 2021, cuando el gobierno de Alberto Fernández devolvió el manejo al Estado, aunque la empresa continuó como subcontratista. El proceso de licitación actual fue lanzado en noviembre de 2024 y superó controversias, incluyendo acusaciones de falta de transparencia por parte de un consorcio estadounidense que respaldaba a DEME, la otra empresa belga competidora, y advertencias de un congresista estadounidense sobre supuestos vínculos de Jan De Nul con entidades chinas, lo cual la empresa negó.
Jan De Nul obtuvo 66,20 puntos técnicos frente a los 42,14 de DEME, según información de contexto previo, lo que inclinó la balanza a su favor pese a que DEME ofrecía un descuento tarifario mayor (17,4%). El proceso fue auditado por la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo), sin impugnaciones.
La adjudicación contó con el respaldo de gobiernos provinciales (Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones) y organizaciones del sector privado como CIARA-CEC, la Unión Industrial Argentina y la Bolsa de Comercio de Rosario.
Fuentes: Infobae, El Día, El País
Alfredo S. Quiroga