03/05/2026 09:48 - Internacionales
El Senado de Brasil le propinó un doble golpe político sin precedentes al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en menos de 24 horas. En una jornada que quedará marcada en la historia política brasileña, el cuerpo legislativo rechazó la nominación de Jorge Messias para el Supremo Tribunal Federal (STF) y aprobó una ley que reduce las penas por delitos de golpismo, medida que podría beneficiar directamente al expresidente Jair Bolsonaro.
El plenario de la Cámara Alta sepultó la candidatura del actual Fiscal General de la Unión con 42 votos en contra frente a apenas 34 a favor, una cifra que quedó lejos de los 41 apoyos necesarios para su validación. Este episodio marca una ruptura histórica: se trata del primer candidato a la máxima corte que el cuerpo legislativo desestima en más de 100 años; los únicos antecedentes de este tipo remiten exclusivamente al siglo XIX.
Simultáneamente, el Congreso brasileño profundizó el golpe político al oficialismo al anular el veto presidencial a la llamada "ley de dosimetría", una norma que modifica el cálculo de las penas y que podría derivar en una reducción de la condena de Jair Bolsonaro, actualmente sentenciado a 27 años de prisión por el intento de golpe de Estado en 2022.
La medida fue aprobada con amplias mayorías: 318 votos contra 144 en la Cámara de Diputados y 49 contra 24 en el Senado. Esta legislación también podría beneficiar a otros condenados por los ataques del 8 de enero de 2023, cuando miles de seguidores de Bolsonaro asaltaron las sedes de los tres poderes en Brasilia.
La derrota parlamentaria expone la fragilidad de la base oficialista y la falta de articulación política del Palacio del Planalto en un año electoral decisivo. A pesar de que Messias ensayó una estrategia de acercamiento a los sectores conservadores —con guiños religiosos y una postura contraria al aborto—, el ala opositora utilizó la votación como un referéndum sobre la gestión de Lula y el accionar del propio STF.
Lula, de 80 años, enfrenta un escenario negativo en las encuestas de cara a los comicios de octubre de 2026. El senador Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente, ya aventaja al mandatario en proyecciones de segunda vuelta, con un 47,8% de intención de voto frente al 47,5% del actual jefe de Estado, según datos citados por el informe.
Desempleo subió al 6,1% en el primer trimestre de 2026. Inflación de combustibles y costo de vida presionan el bolsillo de las familias brasileñas.
Fraude en el Banco Master por 50.000 millones de reales reavivó los estigmas éticos del Partido de los Trabajadores (PT).
Gobierno prepara "paquete de bondades" con renegociaciones de deudas y exenciones impositivas que expertos advierten podría ser una bomba fiscal.
Para los analistas, el gobierno transita una "tormenta perfecta" donde perdió la iniciativa política y ahora solo responde de manera reactiva ante las crisis. La tensión interna en el gabinete presidencial afloró en las últimas semanas con reproches cruzados entre los ministros por la supuesta falta de comunicación de los logros de la gestión.
El senador oficialista Weverton Rocha admitió que Lula probablemente no presente un nuevo nombre para la corte antes de las elecciones, lo que deja esa vacante en el aire y suma incertidumbre institucional al ya complejo escenario brasileño.
La oposición, liderada por figuras del bolsonarismo, interpreta estos resultados como la prueba de que el gobierno carece de gobernabilidad y respeto frente al Congreso Nacional. La percepción de un "gobierno débil" que no domina la agenda legislativa se consolida como el principal obstáculo para las aspiraciones de reelección del líder izquierdista.
El rechazo del Senado al candidato de Lula funciona como una demostración de fuerza de una derecha que se siente revitalizada y capaz de bloquear las decisiones fundamentales del Poder Ejecutivo. Las elecciones presidenciales de octubre 2026 se perfilan como una de las más reñidas de la historia reciente de Brasil.
Fuentes: La Nación, agencias ANSA, AFP y diario O Globo
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones