03/05/2026 07:31 - Actualidad
El olor a espiral se ha convertido en el aire cotidiano de Villa Angelina, Crucero Belgrano y Alejandro Heredia, barrios ubicados al sur de San Miguel de Tucumán donde se concentra el mayor foco del brote de chikungunya de esta temporada. La enfermedad, transmitida por el mosquito Aedes aegypti, ha dejado a familias enteras postradas con dolores articulares incapacitantes.
La chikungunya es una enfermedad viral transmitida por mosquitos del género Aedes. Su nombre proviene de una palabra africana que significa "doblarse", en referencia a la postura encorvada que adoptan los pacientes debido al intenso dolor articular.
Síntomas principales: fiebre alta, dolor articular severo, dolor muscular, dolor de cabeza, fatiga y erupción cutánea.
"No quiero salir. Todavía tengo miedo", cuenta mientras acomoda las piernas para soportar las molestias en rodillas y tobillos.
Todo comenzó con su hijo Benicio, de 8 años, quien amaneció el jueves 16 de abril de 2026 con fiebre alta y dolores articulares. En pocas horas, Yanina también presentó síntomas: "No nos podíamos levantar. A él tuvieron que ponerle pañales porque no llegaba al baño". Durante tres días estuvieron prácticamente postrados.
Lleva días con dolor de piernas, fiebre y un cansancio inexplicable. "Primero pensé que era agotamiento por el trabajo", relata.
Hace tres años seguidos que tiene dengue. Ahora también chikungunya. Señala los pastos altos, el agua acumulada y la suciedad: "Uno se cuida, usa repelente, pone espirales… pero el mosquito está en todos lados".
Ya tuvo dengue dos veces y ahora chikungunya. "Me dejó más flaca, sin ganas", cuenta con resignación.
Vive pendiente de los mosquitos: compra espirales, citronela y repelentes aunque la plata no alcance. Señala las pérdidas de agua en la calle: "Ahí están los mosquitos".
Vive con unas diez personas en su casa en Crucero Belgrano. "Todos se enfermaron. Empezó uno y después ya estábamos todos con el virus".
Describe calles que parecen pantanos, tablones sobre el barro para cruzar pasajes, y cloacas desbordadas: "Todo eso trae mosquitos".
Señala un enorme basural improvisado donde también hay víboras: "No son vecinos de acá. Vienen de otros lados y tiran basura".
Usa ventilador aun cuando hace frío para espantar mosquitos: "Prefiero estar resfriada antes que me pique".
En el CAPS "Doctora Delia de Palma" la escena se repite diariamente: personas con fiebre, dolores articulares, vómitos y agotamiento esperan ser atendidas. Algunos requieren sueros cuando la presión baja demasiado o la deshidratación empeora el cuadro.
?? Importante: No existe un tratamiento específico para la chikungunya. El manejo es sintomático con paracetamol, reposo e hidratación. Se recomienda evitar los antiinflamatorios no esteroideos hasta descartar dengue por riesgo de sangrado.
Los vecinos denuncian que la proliferación de mosquitos se ve favorecida por:
El recuerdo de las epidemias de dengue de 2020, 2023 y 2024 sigue presente. Estos mismos barrios del sur de la capital tucumana fueron zonas críticas durante esas emergencias, con miles de contagios y muertes. La situación actual revive las discusiones sobre abandono estatal, infraestructura deteriorada y un sistema sanitario trabajando al límite. Belén Páez, vecina del lugar, cuenta que muchos ya ni siquiera buscan atención médica: "No pierden el tiempo; se cuidan solos en la casa".
Fuentes: Diario Norte, La Gaceta de Tucumán (por Lucía Lozano)
Fecha de publicación original: 1 de mayo de 2026
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones