27/04/2026 16:05 - Internacionales
El conflicto entre Estados Unidos e Irán, que cumple 58 días desde su inicio el 28 de febrero de 2026, ha generado una crisis diplomática global con consecuencias imprevisibles. En este contexto, la agencia Reuters filtró un memorando del Pentágono que indica que Washington evalúa revisar su apoyo histórico a la soberanía británica sobre las Islas Malvinas como medida de presión contra el Reino Unido.
La razón: el primer ministro británico Keir Starmer se negó a participar en la ofensiva militar contra Irán, decisión que el presidente Donald Trump calificó de "cobarde" según las mismas fuentes. Esta fractura dentro de la alianza occidental abre una ventana diplomática sin precedentes para Argentina en su reclamo histórico de soberanía.
La vicepresidenta Victoria Villarruel envió un mensaje directo al Reino Unido reafirmando los derechos soberanos de Argentina sobre las islas. Por su parte, el presidente Javier Milei declaró: "Las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas", manteniendo la línea de todos los gobiernos democráticos desde la recuperación de la democracia en 1983.
El canciller Pablo Quirno reafirmó los derechos soberanos argentinos en el marco de las resoluciones de las Naciones Unidas que instan al Reino Unido a negociar la soberanía.
El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán comenzó el 28 de febrero de 2026 y ha causado entre 3.468 y 3.597 muertos en Irán (de los cuales el 45% son civiles), más de 2.055-2.454 muertos en Líbano y 1,2 millones de desplazados. Israel mantiene posiciones militares dentro del Líbano y continúa los ataques pese al alto el fuego declarado.
El precio del petróleo Brent oscila entre USD 98 y USD 107 por barril, y 31 buques han sido interceptados en el Estrecho de Ormuz.
La Guerra de Malvinas de 1982 causó la muerte de 649 argentinos y 255 británicos. En 2013, el gobierno británico organizó un referéndum con aproximadamente 1.650 votantes (la población kelper es de unos 3.000 habitantes), que arrojó un resultado favorable a continuar bajo soberanía británica. Argentina nunca reconoció esa consulta como válida.
Las empresas Rockhopper y Navitas fueron sancionadas por el gobierno argentino por su participación en el proyecto petrolero Sea Lion, valuado en aproximadamente USD 2.000 millones, que busca explotar hidrocarburos en aguas disputadas.
La tensión diplomática también generó roces dentro del oficialismo argentino. La vicepresidenta Villarruel criticó públicamente a Ajmechet por un tuit de 2012 sobre el tema Malvinas. En respuesta, Ajmechet la calificó de "traidora" según fuentes del entorno político. Esta interna refleja las divergencias dentro de La Libertad Avanza sobre cómo abordar el reclamo soberano.
Los kelpers (habitantes de las islas) respondieron con preocupación ante la posibilidad de que Estados Unidos modifique su postura histórica de apoyo al Reino Unido. El gobierno británico, por su parte, reafirmó su soberanía sobre el archipiélago.
Analistas internacionales señalan que, aunque esta situación representa una oportunidad diplomática, Argentina debe actuar con prudencia. Una fractura entre Estados Unidos y el Reino Unido podría abrir espacios de negociación en foros internacionales, pero también podría complicar las relaciones bilaterales con ambas potencias.
El canciller Quirno ha mantenido contactos con organismos internacionales y países latinoamericanos para coordinar una estrategia que aproveche este escenario inédido sin comprometer la inserción internacional del país.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones