12/03/2026 00:25 - Salud
La salud ocular suele quedar relegada hasta que surge algún problema concreto. Sin embargo, la visión interviene en casi todos los aspectos de la vida cotidiana y ciertos hábitos subestimados pueden tener consecuencias significativas a largo plazo. Según especialistas consultados por The Guardian, cuidar la vista no solo implica actuar ante emergencias, sino también incorporar prácticas preventivas en la rutina diaria.
Un dato revelador: el 40% de las consultas en emergencias oftalmológicas pueden resolverse sin atención hospitalaria, ya sea en casa, en la farmacia o con la orientación de un óptico. Entre estos cuadros se incluyen la conjuntivitis, los orzuelos y la sequedad ocular, todos comunes pero generalmente manejables fuera del entorno hospitalario.
La Dra. Meera Radia, oftalmóloga consultora del Imperial College Healthcare NHS Trust, resalta la importancia de pequeñas acciones preventivas capaces de reducir el riesgo de patologías oculares y mantener la visión en óptimas condiciones durante más tiempo.
La exposición prolongada a los rayos ultravioleta, incluso en días nublados, puede provocar daños acumulativos en la retina y favorecer el desarrollo prematuro de cataratas y degeneración macular. La especialista insiste en elegir gafas con protección UV certificada (etiquetadas como UV400) para garantizar una barrera efectiva frente a la radiación solar.
La regla 20-20-20 es fundamental: cada 20 minutos de trabajo frente a una pantalla, hacer una pausa de 20 segundos mirando a 20 pies de distancia (aproximadamente 6 metros). Además, al mirar pantallas, el parpadeo disminuye entre un 50% y un 60%, lo que favorece la sequedad ocular, según la Dra. Zaria Ali del Manchester Royal Eye Hospital.
Mantenerse hidratado es clave para prevenir la sequedad ocular. La Dra. Ali recomienda beber suficiente agua, dado que afecta directamente la producción de lágrimas: "Si no bebes suficiente, tu cuerpo priorizará el agua para todo lo demás, menos para los ojos".
Las verduras de hoja verde y los alimentos ricos en polifenoles pueden resultar especialmente útiles para personas con riesgo de degeneración macular. Las zanahorias aportan vitamina A, esencial para el funcionamiento de la retina, aunque no otorgan la capacidad de ver en la oscuridad como suele creerse.
Programar exámenes visuales cada dos años incluso en ausencia de síntomas es fundamental. Muchas enfermedades oculares son silenciosas en sus fases iniciales. Los ópticos pueden detectar cambios en la prescripción, cataratas y enfermedades como el glaucoma, que constituye una causa principal de ceguera irreversible. Quienes padecen diabetes tipo 2 pueden requerir revisiones más frecuentes.
La Dra. Radia enfatiza que existen señales que deben motivar consulta profesional inmediata:
En caso de contacto con sustancias químicas: se recomienda utilizar el lavado ocular del botiquín antes de acudir al centro médico.
La Dra. Radia advierte sobre el aumento drástico de la miopía en niños, relacionado con el uso intensivo de dispositivos inteligentes y la falta de tiempo al aire libre. Pasar al menos dos horas diarias fuera de casa no solo reduce el riesgo de miopía, sino que favorece el desarrollo general del ojo. El descanso ocular también resulta fundamental: dormir lo suficiente permite que la película lagrimal se regenere y evite la sequedad ocular.
Fuente: Infobae con información de The Guardian. Expertos consultados: Dra. Dilani Siriwardena (Hospital Oftalmológico Moorfields de Londres y vicepresidenta del Real Colegio de Oftalmólogos), Dra. Meera Radia (Imperial College Healthcare NHS Trust), Dra. Zaria Ali (Manchester Royal Eye Hospital).
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones