07/08/2026 23:45 - General
En la última semana de julio de 2026, el mercado financiero argentino fue testigo de una maniobra coordinada entre el Banco Central (BCRA) y el Tesoro Nacional que logró su objetivo principal: mantener el dólar mayorista por debajo de los $1.500 ARS.
La tensión surgió el martes 28 de julio, día en que se fijaba el precio de la letra D31L6 (conocida como Lelink). En esta jornada, los operadores notaron una "pared" en los $1.500, lo que sugería una intervención oficial para evitar que el tipo de cambio escalara y encareciera el pago de los bonos atados al dólar.
Dado que el BCRA no puede vender divisas dentro del esquema de bandas cambiarias, fue el Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, quien salió al cruce. Datos oficiales revelaron una caída de US$146 millones en los depósitos del Tesoro, consistentes con ventas a través de bancos públicos.
Esta acción tuvo un costo teórico mucho menor que dejar subir el dólar. Según cálculos del economista Salvador Vitelli, el punto de equilibrio estaba en $1.596, por lo que la operación le generó una ganancia teórica al Tesoro de $2.168 millones ARS.
El BCRA, por su parte, interrumpió su histórica racha de 135 días consecutivos de compras el martes, pero retomó la acumulación de reservas en las jornadas posteriores, captando US$199 millones en tres días. Las reservas internacionales se mantienen sólidas, por encima de los US$49.000 millones.
El miércoles, el Tesoro absorbió $3,7 billones ARS en una licitación, lo que generó una sequía temporal de pesos. Esto disparó las tasas de caución al 40% en el corto plazo. Sin embargo, para el viernes, tras la liquidación de los bonos, las tasas se normalizaron al 15%, demostrando que el temblor financiero fue controlado.
Actualmente, hay alrededor de US$12.000 millones en letras y bonos atados al dólar en manos privadas. El Tesoro logró renovar el 144% de los vencimientos en pesos de julio, "pateando" deuda hacia el futuro y demostrando la confianza del mercado en la estrategia oficial.
El dólar mayorista cerró el 31 de julio de 2026 en $1.485 ARS, confirmando el éxito de la estrategia. Analistas de consultoras como 1816, GMA Capital y PPI destacan que, aunque los vencimientos de bonos dólar linked seguirán siendo un punto de atención, el equipo económico ha demostrado una notable capacidad para anticipar los movimientos del mercado y garantizar la estabilidad cambiaria.
Esta previsión genera un clima de optimismo para los meses venideros, allanando el camino hacia una mayor previsibilidad para inversores y ahorristas en Argentina.
Alfredo S. Quiroga