09/07/2026 13:20 - Internacionales
El 9 de julio de 2026, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, realizó un llamado urgente a la comunidad internacional para enfrentar la devastadora crisis que atraviesa el país tras el doble terremoto del pasado 24 de junio de 2026. En un movimiento diplomático audaz, Rodríguez solicitó al rey Carlos III la liberación de 1900 millones de dólares en oro que se encuentran bloqueados en el Banco de Inglaterra.
Además del pedido al monarca británico, el gobierno venezolano también reclamó 5100 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI) para hacer frente a los daños causados por los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 que golpearon la región de La Guaira. Para iniciar las obras, el Ejecutivo nacional ya ha creado un fondo inicial de 200 millones de dólares.
Según el balance actualizado al 8 de julio de 2026, el terremoto ha dejado consecuencias fatales en el país caribeño:
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha estimado los daños materiales en una cifra astronómica: 6.700 millones de dólares.
La presidenta encargada convocó a empresas extranjeras para una construcción agresiva de viviendas que permita reubicar a los casi 18.000 damnificados que perdieron sus hogares. Para acelerar el proceso, la ONU ha mostrado su apoyo a la importación de casas prefabricadas que puedan ensamblarse rápidamente en las zonas más afectadas.
La región de La Guaira fue declarada 'zona cero' del desastre, donde se registraron 190 edificios colapsados y otros 856 estructuras afectadas. Para recuperar la normalidad económica, se busca reactivar el comercio y los servicios en el puerto y aeropuerto de la región, con comercios en Maiquetía prácticamente operativos.
A pesar de la magnitud de la tragedia, la respuesta ciudadana e internacional ha sido masiva. Se desplegaron más de 29.500 efectivos y 28.300 voluntarios en tareas de rescate. Ejemplos de esperanza como el de Fabiana Blanco (12), rescatada con vida tras 32 horas debajo de los escombros, iluminan el camino de un país que lucha por reconstruirse con la ayuda de naciones como Argentina, que envió 16 toneladas de ayuda y equipos médicos.
Alfredo S. Quiroga