01/07/2026 22:21 - Economia
Los activos argentinos comenzaron julio con un tono negativo en la renta variable, en una jornada marcada por la toma de ganancias después del fuerte desempeño del mes anterior. El índice S&P Merval cayó 1,6% hasta los 3.128.135,41 puntos, mientras que medido en dólares cedió 2,2% hasta las 1.994,84 unidades.
En Wall Street, las acciones argentinas que cotizan como ADR registraron bajas de hasta 4%. Las principales caídas fueron:
En el mercado local, las acciones líderes también mostraron un comportamiento negativo: Grupo Supervielle cayó 2,7%, Cresud perdió 2,6% y BYMA retrocedió 2,3%.
En contraste con la renta variable, la deuda soberana en dólares mostró un comportamiento más firme. Los bonos Globales cerraron con mayoría de subas en Nueva York, mientras que entre los Bonares de menor plazo se observaron algunas bajas puntuales.
Como resultado, el riesgo país descendió dos unidades y cerró en 424 puntos básicos, su nivel más bajo desde 2018. Este indicador viene de registrar una caída del 13,6% durante junio y acumula una baja del 25,1% en lo que va del año, reflejando la mejora en la percepción del riesgo argentino.
Según un informe del equipo de Research de Puente, el principal hito de junio fue la decisión de S&P Global Ratings de elevar la calificación crediticia de Argentina a B- desde CCC+, en línea con la mejora que previamente había otorgado Fitch.
Para la sociedad de Bolsa, este segundo upgrade consolidó el proceso de normalización del crédito soberano y favoreció una fuerte compresión de los spreads, que se ubicaron en mínimos de la década al reducirse a apenas 98 puntos básicos sobre el promedio de los mercados emergentes, frente a los 255 puntos básicos que registraban a comienzos de año.
La mejora de la calificación representa un cambio cualitativo importante para el mercado argentino. Según Puente, muchos fondos internacionales tienen restricciones regulatorias que les impiden invertir en países cuya deuda no alcance una nota mínima de B- otorgada por al menos dos calificadoras.
Con el respaldo de S&P y Fitch, Argentina amplía el universo potencial de inversores y da un paso más hacia una futura reapertura del mercado voluntario de deuda, aunque la consolidación de ese escenario dependerá de la continuidad del programa económico y de la acumulación de reservas.
Un informe de Guardian Capital destaca que julio es, históricamente, el mejor mes del año para el S&P 500. El séptimo mes del calendario acumula 11 años consecutivos de ganancias (2015-2025) para el principal índice de Wall Street, con un retorno promedio del 3,2%.
En los años de presidencia de Donald Trump, el comportamiento estacional suele mostrar un período de consolidación entre julio y agosto antes de una nueva recuperación.
El S&P 500 cerró el segundo trimestre con una ganancia superior al 10%, un desempeño que solo se registró en nueve oportunidades desde 1950. En esos antecedentes, la segunda mitad del año promedió una suba del 11,7%.
Además, el tercer trimestre nunca terminó en terreno negativo en ninguno de esos nueve casos históricos.
Los analistas consideran que, si el escenario global continúa siendo favorable y Argentina logra sostener el proceso de desinflación, la mejora de las reservas y la compresión del riesgo país, los activos locales podrían encontrar nuevamente impulso tras la corrección observada en la primera rueda de julio.
En el corto plazo, el mercado seguirá atento a la evolución de las reservas del Banco Central, el frente cambiario y la capacidad del Gobierno para consolidar las mejoras macroeconómicas que impulsaron el fuerte rally de los activos argentinos durante el primer semestre.
Fuente: El Cronista, Puente Research, Guardian Capital
Alfredo S. Quiroga