30/06/2026 04:21 - Tecnologia
Un fósil olvidado durante cuatro décadas en los archivos del British Antarctic Survey (BAS) ha sido identificado como el primer hueso de dinosaurio encontrado en la Antártida. La pieza, una vértebra caudal de titanosaurio, fue recolectada en 1985 en la isla James Ross, pero el equipo que la encontró no logró determinar su origen y la archivó como un posible reptil marino.
El redescubrimiento ocurrió cuando Mark Evans, responsable de colecciones del centro, revisó material almacenado desde hacía años en Cambridge. Evans advirtió rasgos distintivos que lo llevaron a consultar al profesor Paul Barrett, del Museo de Historia Natural, quien confirmó la identidad del espécimen.
Los titanosaurios fueron un grupo de dinosaurios saurópodos herbívoros que incluyeron algunos de los animales terrestres más grandes de la historia. Sus características principales incluyen:
Se han identificado más de 100 especies de titanosaurios en todo el mundo, distribuidas en todos los continentes durante el período Cretácico.
El hallazgo permite reconstruir cómo era la Antártida millones de años atrás, cuando no estaba cubierta de hielo:
| Clima: | Tropical a templado cálido |
| Vegetación: | Bosques densos y selvas tropicales |
| Fauna: | Dinosaurios terrestres y reptiles marinos |
| Ubicación: | Parte del supercontinente Gondwana |
La Antártida formaba parte de Gondwana junto con América del Sur, África, India, Australia y Madagascar, permitiendo la migración de especies entre continentes.
El geólogo Mike Thomson documentó el hallazgo en su cuaderno de campo con fecha del 9 de diciembre de 1985. Junto a un pequeño boceto, anotó: "vértebra de reptil grande", especificando que medía unos 10 centímetros de ancho.
Evans cree que el equipo de recolección interpretó inicialmente la pieza como perteneciente a un reptil marino, lo que explica por qué el fósil permaneció sin análisis definitivo durante tantas décadas.
"A veces, cuando empiezas a preguntarte 'qué habrá en este cajón', te topas con algo y piensas: 'Ah, esto parece interesante'".
Paul Barrett, profesor del Museo de Historia Natural, verificó la identificación tras examinar la pieza:
"Aunque a simple vista no llame mucho la atención, tiene una forma realmente distintiva. En cuanto lo vi, supe a qué nos enfrentábamos... estaba totalmente seguro de que se trataba de un titanosaurio. Se trata de una combinación de características totalmente única en este tipo de dinosaurios".
La morfología de la vértebra permitió confirmar que no pertenecía a otro reptil, sino a un integrante del linaje de saurópodos más exitoso del Cretácico.
Este hallazgo demuestra la importancia de revisar sistemáticamente las colecciones almacenadas en museos e instituciones científicas. Miles de especímenes recolectados en expediciones antárticas a lo largo de las décadas permanecen sin clasificar, esperando futuros descubrimientos.
La isla James Ross, donde fue encontrada la vértebra, sigue siendo uno de los puntos clave de la paleontología antártica, con numerosos hallazgos que continúan revelando el pasado biológico del continente blanco.
Fuentes: British Antarctic Survey (BAS), Museo de Historia Natural, BBC. El estudio fue difundido el 29 de junio de 2026.
Alfredo S. Quiroga