23/06/2026 04:39 - Internacionales
El primer ministro Keir Starmer anunció su renuncia frente al número 10 de Downing Street, poniendo fin a casi dos años al frente del gobierno británico. La decisión llegó tras crecientes presiones internas dentro del Partido Laborista, que vieron erosionarse su liderazgo por el estancamiento económico, el aumento del costo de vida y una serie de controversias que minaron la confianza en su gestión.
Starmer, de 63 años, llegó al poder en julio de 2024 tras una contundente victoria que puso fin a catorce años de gobiernos conservadores. Prometía devolver la estabilidad al Reino Unido, impulsar el crecimiento económico y restaurar la confianza en la política. Sin embargo, las circunstancias políticas le fueron adversas.
El golpe definitivo llegó tras las elecciones municipales de mayo de 2026, en las que el Partido Laborista perdió aproximadamente 1.500 concejales y varios ministros abandonaron el gabinete. A esto se sumó la polémica por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Washington, una decisión que generó rechazo interno.
La victoria de Andy Burnham en una elección parcial celebrada la semana pasada terminó por convencer a buena parte del partido de que era momento de un cambio. Burnham obtuvo un escaño en la Cámara de los Comunes al imponerse en la circunscripción de Makerfield con cerca del 55% de los votos, derrotando al candidato de Reform UK y atrayendo votos de otros sectores progresistas.
Andy Burnham, de 56 años, es el alcalde del Gran Manchester desde 2017 y referente del ala izquierda del laborismo. Considerado el político más popular del país según varias encuestas, confirmó inmediatamente su candidatura y definió la salida de Starmer como "el inicio de una transición".
Su posición se fortaleció cuando el exministro de Salud Wes Streeting, quien analizaba competir por el liderazgo, decidió respaldarlo. Streeting sostuvo que Burnham tiene mayores posibilidades de frenar el ascenso de Reform UK, el partido liderado por Nigel Farage.
El Comité Ejecutivo Nacional del Partido Laborista abrirá las candidaturas el 9 de julio de 2026. Cada aspirante deberá reunir el respaldo de al menos 81 diputados laboristas, además del apoyo de organizaciones locales o sindicatos.
Si Burnham fuera el único candidato, podría ser proclamado líder hacia el 16 de julio y asumir como primer ministro uno o dos días después, cuando el rey Carlos III lo invite oficialmente a formar gobierno.
Con la renuncia de Starmer, el Reino Unido se prepara para tener a su séptimo primer ministro en apenas una década. Esta sucesión refleja la inestabilidad política que ha caracterizado al país desde el referéndum del Brexit en 2016.
Nigel Farage, líder de Reform UK, exigió elecciones generales tras la renuncia. Sin embargo, como el laborismo conserva una amplia mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, no será necesario convocar elecciones, previstas recién para 2029.
Líderes mundiales como Volodymyr Zelensky, Ursula von der Leyen y Antonio Costa reconocieron la gestión de Starmer. En su discurso de despedida, el primer ministro saliente mencionó que dedicará más tiempo a su esposa Victoria y a sus hijos.
Próximos pasos: Starmer continuará al frente del Ejecutivo para garantizar una transición ordenada. Si surgieran otros postulantes, la decisión quedará en manos de los afiliados mediante un sistema de voto preferencial y el proceso podría prolongarse hasta septiembre, coincidiendo con el congreso anual del Partido Laborista en Liverpool.
Alfredo S. Quiroga