16/06/2026 03:28 - Internacionales
Aeropuerto internacional en zona montañosa de los Andes con zona de controles migratorios, personas con documentación en fila, agentes de seguridad realizando verificaciones, ambiente profesional y tenso, iluminación natural del día, montañas nevadas en el fondo
El gobierno de Bolivia, encabezado por Rodrigo Paz, rechazó el ingreso de una delegación de 17 ciudadanos argentinos que viajaban al país andino como parte de una autodenominada Misión Internacional Humanitaria de Derechos Humanos. El incidente ocurrió el 15 de junio de 2026 en el aeropuerto de El Alto, La Paz.
El canciller argentino Pablo Quirno difundió un comunicado oficial en el que explicó que las autoridades bolivianas detectaron inconsistencias entre las condiciones declaradas para el ingreso y las actividades anunciadas públicamente por la delegación. “En función de ello, y en ejercicio de las facultades soberanas, decidieron no admitir el ingreso”, señaló el funcionario.
El comunicado de la Cancillería argentina detalló que Bolivia invocó el Artículo 26 de la Ley N° 370 de Migración para fundamentar la decisión. Las autoridades migratorias alegaron que la delegación no presentó itinerario y hospedaje, requisito exigido por la legislación boliviana.
La versión de la delegación, difundida por el medio La Izquierda Diario, indica que en todos los formularios presentados declararon que el motivo de su visita era una misión humanitaria, y que la excusa del “mal perfilar” como turistas era una “absoluta falacia”.
Desde el lado boliviano, la senadora Tomasa Yarhui pidió la expulsión de los activistas argentinos, señalando que no respetaron la soberanía del país. La legisladora afirmó que la Cancillería boliviana debía asumir cualquier injerencia extranjera en asuntos internos.
Por su parte, el diputado boliviano por Unidad Alejandro Reyes afirmó que la llegada del grupo evidenciaba “una coordinación internacional para favorecer el retorno de regímenes autoritarios” y solicitó investigar quién financiaba los pasajes y gastos de los visitantes.
Según informó La Izquierda Diario, la misión humanitaria tenía como objetivo realizar un relevamiento de denuncias de violaciones a los derechos humanos producidas durante las protestas de las últimas semanas en Bolivia. La fuente señala que habría al menos siete personas asesinadas, múltiples denuncias de situaciones en las cárceles, torturas y persecución a quienes ejercen su derecho a protesta.
Las protestas en Bolivia contra el gobierno de Rodrigo Paz llevan semanas de desarrollo, según informa la agencia REUTERS. El contexto político boliviano mantiene tensiones internas que han generado preocupación internacional.
La legisladora porteña Alejandra Barry grabó un video desde el aeropuerto de La Paz en el que relató: “Nos retuvieron los documentos y por ahora no nos dejan ingresar sin ningún tipo de explicación. Nos querían llevar a una habitación de inadmitidos, dijimos que no”.
Barry subrayó que la misión tenía como objetivo “relevar, poder hacer un informe, poder acercarnos a todas las víctimas y a todos los que están siendo vulnerados sus derechos por ejercer su legítimo derecho de protesta”.
El diputado Germán Martínez (UxP) aportó un dato adicional: según indicó, Marino ya había ingresado al país y realizado trámites migratorios en Santa Cruz antes de ser retenido en el aeropuerto de La Paz.
La Embajada argentina en Bolivia, junto con los Consulados Generales en La Paz y Santa Cruz de la Sierra, activaron los mecanismos de asistencia consular y mantienen contacto permanente con las autoridades competentes. Los miembros de la delegación se encuentran retornando a la República Argentina.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones