29/03/2026 16:07 - Actualidad
Un procedimiento que comenzó como una simple infracción de tránsito terminó convirtiéndose en uno de los secuestros de estupefacientes más significativos de los últimos tiempos en la Ciudad de Buenos Aires. Efectivos de la División Antidrogas Zona Sur de la Policía de la Ciudad identificaron un camión estacionado en doble fila en la Avenida Juan B. Alberdi al 500, Caballito, lo que despertó las primeras sospechas.
Al observar que el conductor presentaba una actitud evasiva y nerviosa, los agentes decidieron realizar una inspección más profunda del vehículo, descubriendo un falso tanque de combustible que contenía un líquido transparente de fuerte olor químico: 600 litros de ketamina líquida.
Según las investigaciones, el cargamento habría ingresado desde Paraguay a través del Paso Internacional Clorinda-Puerto José Falcón en Formosa el miércoles 25 de marzo de 2026. Fuentes del caso indicaron a Infobae que el chofer no podía desconocer que transportaba la sustancia, cuyo destino final solía ser fiestas electrónicas.
Los investigadores sospechan que hubo alguna falla en los controles aduaneros y están analizando si se trató de negligencia, descuido o complicidad. Ese mismo miércoles pasaron la frontera otros cuatro camiones de la misma empresa transportista: dos salieron hacia Chile, uno fue requisado sin hallazgos y el camión de Joel R.A. fue secuestrado.
La ketamina es un potente anestésico de uso veterinario y humano. En el mercado ilegal, es altamente demandada para ser transformada en polvo mediante un proceso de solidificación con cloruro bencetonio y agua. Una vez procesada, se comercializa en dosis de aproximadamente 0,8 gramos que se venden entre $15.000 y $20.000 en el mercado minorista.
Sus efectos incluyen euforia y alteración psicomotriz, y es consumida principalmente en entornos de fiestas electrónicas. Un litro de ketamina líquida rinde aproximadamente 50 gramos de sustancia procesada, lo que explica el altísimo valor del cargamento secuestrado.
El fiscal a cargo del caso es Silvia Archilla, quien interviene desde la Unidad de Flagrancia Oeste. Los investigadores esperan informes de la empresa transportista, de sus dueños, la pericia del celular incautado al chofer y las condiciones que permitieron el ingreso del cargamento.
El vehículo, que tenía una calcomanía de "El Patrón" en el parabrisas y una máscara del Joker apoyada delante del volante, fue secuestrado, vaciado y trasladado a la Dirección Antidrogas de la Policía de la Ciudad, donde permanece a disposición de la Justicia Federal.
Fuentes: Infobae, El Litoral
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones