25/02/2026 23:27 - Salud
Investigadores de la Universidad de Minnesota y la Universidad Johns Hopkins descubrieron que un sencillo estiramiento de tan solo diez segundos puede reducir la presión arterial de forma casi instantánea. El estudio, dirigido por el doctor Jorge L. Reyes-Castro, fue difundido por el medio GQ y representa una alternativa accesible para quienes buscan alivio rápido frente a la tensión cotidiana.
La técnica funciona tanto sentado como de pie, lo que permite aplicarla en cualquier entorno.
El secreto radica en la activación del sistema nervioso parasimpático, encargado de promover estados de descanso, placer y recuperación fisiológica. Según explicó el doctor Reyes-Castro: "Lo que probablemente estás logrando con este estiramiento es potenciar y activar el sistema parasimpático, generando placer, relajación y calma".
Este mecanismo contrasta con el sistema simpático, que se activa ante situaciones de estrés elevando la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Lo distintivo de este estiramiento es que logra bajar la presión arterial sin disparar el ritmo cardíaco como mecanismo compensatorio, algo que sí ocurre con otras técnicas de relajación.
El doctor Reyes-Castro advirtió que "no es un tratamiento para la hipertensión, todavía es necesario seguir tomando la medicación". Las personas con diagnóstico de hipertensión deben consultar con su médico antes de modificar sus rutinas de tratamiento. El estiramiento es una herramienta complementaria para el bienestar.
El estiramiento puede incorporarse de manera espontánea en:
Durante jornadas intensas o antes de reuniones importantes
Antes de exámenes o presentaciones académicas
Como parte de rutinas de bienestar matutinas o nocturnas
Además, puede combinarse con respiración consciente o meditación para potenciar el efecto calmante y favorecer el retorno al equilibrio tras episodios de ansiedad, enojo o presión mental.
El estudio abre nuevas posibilidades para integrar técnicas simples en programas de prevención cardiovascular y manejo del estrés. Futuras investigaciones podrían evaluar el impacto de la práctica regular en grupos más amplios, así como su incorporación en protocolos de salud ocupacional y escolar.
Fuente: Infobae basado en estudio de la Universidad de Minnesota y Johns Hopkins.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones