28/02/2026 01:31 - Salud
Entre las 14 y 15 horas, el cuerpo experimenta un descenso natural de energía. La concentración disminuye, el cansancio aparece y muchos buscan un "empujón" rápido para continuar con sus actividades. La respuesta más común suele ser un paquete de papas fritas, galletas saladas o cualquier snack procesado al alcance de la mano.
Sin embargo, lo que parece un alivio momentáneo puede convertirse en un factor de riesgo silencioso para la salud cardiovascular cuando este hábito se repite diariamente.
Los snacks salados que elegimos para merendar están diseñados para ser "hiperpalatables", un término que describe productos con sabores artificialmente intensos creados para capturar el paladar y generar consumo compulsivo.
Michelle Routhenstein, nutricionista especializada en cardiología preventiva consultada por EatingWell, explica: "Los refrigerios salados suelen ser altos en calorías y es fácil comerlos en exceso, y el aumento de peso en sí mismo es otro posible factor que contribuye a la presión arterial alta".
El consumo regular de sodio provoca cambios estructurales en los vasos sanguíneos. Con el tiempo, las arterias se endurecen y pierden capacidad de relajarse, lo que incrementa progresivamente la presión arterial.
El exceso de sodio hace que el cuerpo retenga agua adicional, aumentando el volumen de sangre que circula. Es similar a abrir el paso de agua en una manguera con demasiada fuerza: la presión constante termina dañando las paredes.
El cuerpo humano cuenta con sensores naturales llamados barorreceptores, ubicados en las arterias, que detectan cambios en la presión arterial y activan mecanismos para regularla. Sin embargo, cuando la presión se mantiene elevada de forma crónica, estos sensores se "reajustan" a niveles más altos y pierden efectividad para relajar los vasos sanguíneos.
Este fenómeno explica por qué la hipertensión arterial puede avanzar sin síntomas evidentes hasta que ya ha causado daño significativo en el sistema cardiovascular.
La buena noticia es que existen estrategias sencillas para combatir el bajón de la tarde sin comprometer la salud:
| Recomendación | Beneficio |
|---|---|
| Potasio (frutas frescas, verduras, semillas de calabaza, yogur natural) | Contrarresta los efectos negativos del sodio |
| Hidratación adecuada | Facilita la regulación de la presión arterial |
| Limitar cafeína (menos de 300 mg diarios) | Evita picos de presión arterial |
| Actividad física (mínimo 150 minutos semanales) | Mantiene las arterias flexibles y sanas |
Brannon Blount, especialista consultado, enfatiza: "La deshidratación puede dificultar la regulación de la presión arterial, por lo que beber agua es fundamental".
El problema no reside en un snack ocasional, sino en la recurrencia del hábito que termina alterando el funcionamiento del organismo. Optar por alternativas saludables durante la siesta no solo previene complicaciones cardiovasculares, sino que también aporta energía sostenible para el resto del día.
Fuente: La Gaceta, basado en información de EatingWell
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones