A un día del brutal asesinato de Romina Calvo en Villa Devoto, su hijo mayor Juan Sebastián Verón rompió el silencio. Contó cómo se enteró del crimen, la relación de sus padres y defendió a Pitty la numeróloga, mencionada en la carta del femicida.

El relato del hijo que destapa la tragedia

El miércoles 13 de agosto de 2026, Romina María de los Ángeles Calvo (40) fue asesinada a puñaladas por su pareja, Walter Humberto Verón (56), en la casa familiar de Pedro Morán al 5200, Villa Devoto. El hombre, carnicero de oficio, atacó a la víctima con un cuchillo de carnicero, dejando más de 40 heridas, y luego intentó suicidarse cortándose el cuello. Permanece internado en grave estado en el Hospital Vélez Sarsfield.

Un día después, su hijo mayor, Juan Sebastián Verón (23), habló en exclusiva con Diario de Mariana (América TV). Relató que estaba en su casa cuando recibió una llamada de su hermano de 21 años: “Me llamó diciendo que por favor vaya inmediatamente. En esa llamada justo escuché a mi hermanita decir lo ocurrido”, contó. La hermana menor, de 8 años, presenció el ataque y corrió desesperada a pedir ayuda.

Juan Sebastián confirmó que su padre se encuentra “muy grave” y que los médicos no creen que sobreviva muchos días más. “Por lo que me dijeron los médicos, no creo que pase muchos días más vivo”, expresó.


La carta del femicida y el rol de Pitty

Uno de los puntos más controvertidos del caso es la carta que Verón dejó en la escena del crimen, donde responsabilizaba a la conocida numeróloga “Pitty” (Verónica Asad) por los problemas de la pareja. También se halló un altar con velas y una nota en una Biblia sobre la venta de una propiedad en La Tablada.

Juan Sebastián defendió a Pitty con firmeza: “No es nada de todo eso que están diciendo, de que mi mamá le dio plata. Nada que ver. Pitty nunca recibió plata de nosotros. Sí nos estaba por dar la oportunidad de abrir el local en Devoto y ella nos iba a dar la franquicia”, aclaró.

Además, desmintió que el altar estuviera dedicado a Pitty: “No es un altar para Pitty, es un altar para un santito, sería la Yemayá”.


La relación de sus padres: “Tendrían que haber terminado hace tiempo”

El joven reconoció que conocía las tensiones entre sus padres, aunque negó episodios de violencia física previos. “Yo sabía de la relación entre ellos dos y cómo iba. En mi opinión tendrían que haber terminado la relación hace un buen tiempo. Esta fue la primera vez que pasaba algo tan grave. No sufría golpes, nada de nada, ni nosotros tres”, afirmó.

La pelea final habría estado relacionada con problemas económicos. “No sé si era maltrato, pero sí era pelea entre ellos dos por el tema de lo económico, lo difícil que está hoy en día salir adelante”, explicó.

Sobre la carta de su padre, Sebastián dio su interpretación: “Tergiversaron la carta. No es que ella estuviera saliendo económicamente. Es el tema de que estaban tratando de salir los dos y nosotros tres, mis hermanos y yo, con el tema de que hay que pagar muchas cosas. El auto, servicios, tarjetas, todo. Lo que interpreté de esa carta es un hombre que llegó a su límite, por lo difícil que es salir adelante en este país”.


El doloroso mensaje de Pitty la numeróloga

En medio de la polémica, Pitty utilizó sus redes sociales para recordar a Romina, a quien definió como “una mujer que trabajaba conmigo”. Publicó: “Recién hoy pude encontrar esta foto. Porque, además de trabajadora, siempre fuiste respetuosa y muy amorosa. Esta vez no hablo de mi trabajo. Hablo como mujer”.

En su mensaje, Pitty hizo un llamado a la acción: “Si tenés miedo, pedí ayuda. Si te controla, no es amor. Si te amenaza, no es amor. Si te humilla, te aísla o te hace sentir que no podés escapar, no es amor”. También instó al entorno a no mirar para otro lado: “No desviemos la mirada de lo verdaderamente trágico de este final: que una mujer haya sido asesinada delante de su hija”.


La investigación judicial

La causa quedó a cargo del Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora, pero el juez Luis Arnella fue reemplazado por Juan Tomás Rodríguez Ponte. La autopsia preliminar confirmó las múltiples heridas. La hija de 8 años y el hijo de 21 años fueron los primeros en dar aviso a la Policía de la Ciudad.

El femicidio conmocionó al barrio y reavivó el debate sobre la violencia de género en Argentina. Según datos oficiales, cada 35 horas se registra un femicidio en el país.

Fuentes: MinutoUno · La Nación · Rosario3