16/07/2026 06:18 - Deportes
El 15 de julio de 2026 quedará grabado en la memoria del fútbol argentino. En el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, la Selección Argentina venció 2-1 a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, logrando el pase a la final tras una remontada épica con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez. Sin embargo, este encuentro llevó una carga emocional que va mucho más allá de los noventa minutos.
Desde el inicio del torneo, la FIFA había prohibido el ingreso de banderas con referencias a las Islas Malvinas para este cruce histórico. Pese a esto, al finalizar el partido, jugadores como Giovanni Lo Celso y Lisandro Martínez desplegaron una bandera con la leyenda Las Malvinas son argentinas, generando una reacción inmediata en todo el mundo.
Entre las miles de reacciones que generó la victoria, destacó el mensaje de Omar De Felippe, excombatiente de la Guerra de Malvinas y exdirector técnico de Newell's Old Boys. Según se informó en el portal de Rosario3, De Felippe agradeció la clasificación y reflexionó sobre el significado del partido, sentenciando que hay partidos que trascienden el fútbol.
Para quienes vivieron el conflicto de 1982, ver a la Selección imponerse frente al mismo rival deportivo de aquel histórico cruce de México 1986 representa una profunda carga simbólica y emotiva. La victoria se vivió no solo como un logro deportivo, sino como un abrazo a la memoria y la identidad nacional.
Del otro lado del Atlántico, la prensa británica reflejó la frustración y el enojo. Según informó el medio Bolavip, el tabloide The Sun calificó la bandera argentina como una pancarta repugnante y criticó duramente la celebración.
Con el pasado latente y la ilusión intacta, Argentina se prepara para la gran final del Mundial 2026 que se disputará el domingo en Nueva Jersey frente a España. Un encuentro que promete ser una verdadera finalísima, donde el equipo de Scaloni buscará revalidar su título de campeón del mundo. ¡Vamos Argentina!
Alfredo S. Quiroga