01/07/2026 07:20 - Salud
Un estudio publicado el 24 de junio de 2026 en la prestigiosa revista JAMA Psychiatry reveló que el 32% de los pacientes con trastornos de la conducta alimentaria ha utilizado agonistas de los receptores de GLP-1, medicamentos originalmente diseñados para tratar la diabetes tipo 2 y aprobados recientemente para la pérdida de peso.
La investigación fue realizada por investigadores de la Universidad de Louisville y advierte sobre la falta de protocolos de evaluación en la prescripción de estos medicamentos, así como el riesgo creciente del mal uso y la automedicación.
Los agonistas del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) son medicamentos que imitan una hormona natural que regula el apetito y la glucosa en sangre.
Fármacos involucrados en el estudio:
El estudio desglosó el uso de estos medicamentos según el tipo de trastorno alimentario, encontrando porcentajes significativamente altos en todos los casos:
| Trastorno | Porcentaje de uso |
|---|---|
| Trastorno por atracón | Más del 50% |
| Anorexia atípica | 42% |
| Trastorno por evitación/restricción | 30% |
| Bulimia nerviosa | 25% |
| Anorexia nerviosa | 11% |
Los investigadores de la Universidad de Louisville expresaron su preocupación por la falta de protocolos de evaluación antes de prescribir estos medicamentos a pacientes con antecedentes de trastornos alimentarios.
El estudio también alertó sobre el acceso sin control a estos fármacos a través de proveedores en línea, que muchas veces no realizan evaluaciones psiquiátricas completas antes de dispensarlos.
La comida puede convertirse en una obsesión cuando se combina con medicamentos que suprimen el apetito sin supervisión adecuada.
Los agonistas GLP-1 se han convertido en uno de los tratamientos más populares para la pérdida de peso a nivel mundial. Sin embargo, su uso sin supervisión médica adecuada puede tener consecuencias graves, especialmente en personas con vulnerabilidades psicológicas relacionadas con la alimentación.
Los especialistas recomiendan que cualquier persona que esté considerando usar estos medicamentos consulte previamente con un profesional de la salud y sea evaluada para detectar posibles trastornos alimentarios.
Fuente: Estudio publicado en JAMA Psychiatry, 24 de junio de 2026. Universidad de Louisville.
Alfredo S. Quiroga