25/06/2026 13:28 - Economia
El dólar blue cerró el 23 de junio de 2026 en $1.505 para la venta, marcando su nivel más alto desde el 20 de enero de 2026 y acumulando una suba de $75 (5,2%) solo en el mes de junio. El dólar oficial en Banco Nación trepó a $1.490 (+0,7%), mientras que el dólar mayorista alcanzó los $1.479.
Esta escalada del dólar blue de $100 en junio genera preocupación en el mercado financiero, aunque el impacto en precios internos se espera leve según los economistas consultados.
La Reserva Federal de EE.UU. mantiene una postura restrictiva con su tasa en 3,75%, lo que fortalece al dólar a nivel global y presiona las monedas emergentes.
El fin de la cosecha reduce el ingreso de divisas del sector agroexportador, una fuente tradicional de dólares para la economía argentina.
El pago del aguinaldo y el turismo del Mundial 2026 incrementan la demanda de dólares para viajes y consumo exterior.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) modificó su estrategia de intervención en el mercado cambiario. Según datos verificados, la autoridad monetaria redujo sus compras diarias de divisas:
| Período | Compras diarias promedio |
|---|---|
| Abril - Mayo 2026 | USD 138 millones/día |
| Junio 2026 | USD 79 millones/día |
Esta corrección técnica tras meses de estabilidad con inflación busca evitar que el dólar se acelere demasiado. El dólar mayorista subió 3,8% en junio frente a una inflación estimada del 2%, acumulando un 5,1% de alza en el último mes.
El mercado cambiario argentino muestra señales de freno del "viento de cola" que había beneficiado a la economía en meses anteriores. Varios factores externos contribuyen a este escenario:
A pesar del escenario adverso, el BCRA acumula compras netas de USD 10.903 millones en 2026, manteniendo las reservas en niveles de USD 47.508 millones.
Los economistas proyectan un impacto leve en los precios internos, dado que la inflación estimada para junio se mantiene en torno al 2,1%. Sin embargo, la combinación de factores externos (Fed restrictiva, petróleo a la baja) e internos (fin de cosecha, demanda estacional) sugiere que la presión cambiaria podría mantenerse en el corto plazo.
Alfredo S. Quiroga