20/06/2026 16:10 - Internacionales
Mapa geopolítico con el Estrecho de Ormuz resaltado en rojo, siluetas de barcos bloqueados y aviones militares en el cielo, atmósfera de tensión global.
El 20 de junio de 2026 marca un punto de inflexión en la geopolítica mundial: Irán ha anunciado oficialmente el cierre del Estrecho de Ormuz. La medida, calificada por el mando militar iraní como el "primer paso" tras el incumplimiento del acuerdo con Estados Unidos, es una respuesta directa a los ataques israelíes en el Líbano que causaron al menos 25 muertos, incluyendo civiles y niños, pese a un alto el fuego acordado.
El estrecho, por donde transita una porción vital del suministro mundial de petróleo, se convirtió en un punto de bloqueo donde más de 500 buques se encuentran retenidos, con aproximadamente 11.000 marineros a bordo. Esta situación eleva el riesgo de una crisis energética inmediata, reflejándose en el precio del barril de Brent, que se ubica entre USD 83 y 84.
La chispa que encendió este conflicto fue el ataque israelí en el sur del Líbano, específicamente en el distrito de Sidón, que dejó un saldo trágico pese a una tregua negociada. Hezbolá respondió lanzando más de 50 proyectiles contra fuerzas israelíes. El conflicto, iniciado el 28 de febrero de 2026, ya acumula más de 3.700 muertos.
La tensión diplomática también alcanza su punto máximo. Las reuniones técnicas entre Estados Unidos e Irán en Bürgenstock, Suiza, han sido postergadas indefinidamente. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, canceló su viaje a la zona de negociaciones. Sin embargo, enviados como Witkoff y Kushner se mantienen en la región buscando destrabar el conflicto, mientras el canciller iraní Araqchí sostiene que Israel representa una "amenaza para la humanidad".
El ministro de Interior de Israel, Itamar Ben Gvir, declaró que "Todo el Líbano debe arder", escalando la retórica bélica. Por su parte, el ministro paquistaní Mohsin Naqvi se trasladó a Teherán para dialogar con el canciller iraní, buscando una salida pacífica a una crisis que amenaza con desestabilizar los mercados energéticos globales y la seguridad en el Golfo Pérsico.
Alfredo S. Quiroga