19/06/2026 12:13 - Politica
Vista amplia del hemiciclo del Congreso Nacional argentino con las butacas verdes vacías y la presidencia al fondo, iluminación tenue que crea un ambiente de tensión política
Los gobernadores aliados al gobierno nacional se encuentran en una posición incómoda respecto al caso Manuel Adorni. Mientras el Senado postergó la sesión prevista para el 18 de junio de 2026 y reprogramó la interpelación para el 25 de junio de 2026, la Cámara de Diputados mantiene convocada una sesión especial para el martes 23 de junio para tratar los pedidos de interpelación y moción de censura contra el jefe de Gabinete.
La convocatoria a sesión especial lleva las firmas de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica y gran parte de Provincias Unidas, incluidos los legisladores cordobeses que responden al gobernador Martín Llaryora, quien se ha mostrado más distante de la Casa Rosada desde la discusión por Zonas Frías. Sin embargo, aún restaría sumar más de una docena de voluntades para alcanzar el quórum necesario.
El PRO y la UCR han hecho públicas sus críticas contra Adorni y presionan para que renuncie o sea removido. En el Senado, algunos de sus representantes adelantaron que votarían a favor de una moción de censura, pero en Diputados han evitado pronunciamientos concretos respecto a la sesión del próximo martes.
Los bloques que responden directamente a gobernadores aliados mantienen una postura de cautela y esperan señales de la Casa Rosada. Las respuestas más frecuentes entre legisladores de Innovación Federal (Salta y Misiones), Independencia (Tucumán), Elijo Catamarca, Producción y Trabajo (San Juan), Por Santa Cruz y La Neuquinidad son: "sin definiciones", "no se habló en el bloque" o "aún no lo discutimos con el gobernador".
El jefe de Gabinete enfrenta cuestionamientos por su declaración patrimonial. Adorni admitió la omisión de USD 500.000 en su declaración jurada. Su patrimonio pasó de $20 millones a $944 millones, lo que representa un incremento del 775% según registros públicos.
En el Senado, la moción de censura contra Adorni suma 120 firmas de las 129 necesarias para prosperar. Patricia Bullrich negoció con aliados en una reunión de Labor Parlamentaria para intentar definir el tema. PRO y UCR pidieron públicamente la renuncia del funcionario, mientras que Javier Milei mantiene su respaldo.
Existe un debate sobre la mayoría necesaria para aprobar una interpelación sin dictamen de comisión. Mientras la mayoría interpreta que se requieren dos tercios de los votos, el acuerdo entre Patricia Bullrich y sus aliados en el Senado favorecería la interpretación de que solo se necesita mayoría absoluta (la mitad más uno).
El Senado postergó su sesión del 18 de junio y reprogramó la interpelación para el 25 de junio de 2026. Si se aprueba, Adorni deberá comparecer el 2 de julio de 2026.
El Gobierno ha puesto a sus aliados en una posición de absoluta incomodidad. Ninguno de los gobernadores esboza una defensa de Adorni ni de su situación, pero tampoco quieren asumir el papel de verdugos. La gran incógnita es hasta dónde llegará la paciencia del oficialismo.
Fuentes cercanas a los gobernadores aliados expresaron que no quieren "quedar pegados" a la situación del Jefe de Gabinete, pero tampoco ser quienes determinen su destino final. El problema es que, hasta ahora, no han podido hacer las dos cosas al mismo tiempo.
La sesión especial convocada por la oposición dura en Diputados para el martes 23 de junio de 2026 busca avanzar con la interpelación y eventual moción de censura. El quórum dependerá de la asistencia de los bloques aliados al gobierno, que suman aproximadamente una veintena de votos que podrían sellar la suerte de Manuel Adorni en la Cámara baja.
Alfredo S. Quiroga