19/06/2026 03:46 - Internacionales
Vista panorámica del Capitolio de La Habana con cielo despejado, banderas cubanas y calles activas, representando reforma económica y apertura en Cuba
La Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) de Cuba aprobó el 19 de junio de 2026 el paquete de reformas económicas y sociales más ambicioso de las últimas décadas, con el objetivo de liberalizar la economía de la isla y contrarrestar la profunda crisis que atraviesa el país caribeño.
El primer ministro Manuel Marrero detalló que el paquete incluye 23 ejes con 176 transformaciones que abarcan cambios en el tejido empresarial, modernización de estructuras productivas y diversificación de formas de gestión. El programa está enmarcado en el Programa Económico y Social para 2026 anunciado por el presidente Miguel Díaz-Canel una semana antes.
El gobierno autorizó la comercialización de combustible por formas de gestión estatal, bajo regulación y control del Estado, con márgenes de utilidad "razonables y transparentes".
Se busca contar con bancos "más ágiles, más digitales, más cercanos a la gente" y útiles para quienes producen, exportan, importan o emprenden, abriendo espacio a instituciones financieras bajo regulación estricta.
Una de las medidas más significativas es la apertura a la inversión extranjera directa en el sector privado cubano. Díaz-Canel anunció que todo ciudadano cubano, residente en Cuba o en el exterior, que quiera invertir, donar, aportar tecnología, abrir un mercado o levantar un proyecto en el país, "contará con un marco claro, estable y respetuoso".
"Al que quiera construir con Cuba sin pretender imponerle nada a Cuba, le decimos esta noche con el corazón en la mano, aquí tienes tu casa y aquí tienes la puerta abierta."
En una intervención de cerca de media hora, el presidente Díaz-Canel reconoció con contundencia: "Cuba vive las horas más difíciles de este siglo" y que "la realidad impone cambios urgentes necesarios".
El mandatario apuntó directamente a Washington, señalando que si Estados Unidos "de verdad quieren ayudar" al pueblo cubano, debe permitir que el país "comerciar, comprar sus medicinas, importar su combustible, recibir inversiones, créditos y financiamientos, y relacionarse normalmente con sus emigrados y con el mundo".
Aclaró que las reformas no se están haciendo por las presiones estadounidenses, sino de manera soberana: "El país ha llegado a un momento de madurez y reflexión propio del debate que en todos estos años se ha desarrollado, que nos está diciendo que tenemos que seguir defendiendo el socialismo, pero construyéndolo con algunas transformaciones".
El marabú (Dichrostachys cinerea) es una planta invasora de origen africano que ha colonizado millones de hectáreas de tierras agrícolas en Cuba. Esta especie espinosa se expande rápidamente en suelos degradados y tierras abandonadas, dificultando la agricultura. El gobierno cubano busca ahora revertir esta situación obligando a productores a activar estas tierras o entregarlas a quienes estén dispuestos a trabajarlas.
Alfredo S. Quiroga