11/06/2026 09:33 - Salud
Médico mostrando resultados de análisis de sangre PSA a paciente masculino de mediana edad en consultorio moderno, ambiente profesional y cálido, concepto de prevención y diagnóstico temprano de cáncer de próstata
Uno de cada ocho hombres recibirá a lo largo de su vida un diagnóstico de cáncer de próstata, el tumor que más afecta a los varones en todo el mundo. Su principal característica es ser una enfermedad silenciosa: no genera síntomas hasta alcanzar etapas avanzadas, lo que convierte al diagnóstico temprano en una herramienta fundamental para salvar vidas.
Según especialistas del Instituto Alexander Fleming, el control fundamental recomendado es realizarse un PSA (antígeno prostático específico), un simple análisis de sangre, a partir de los 50 años de edad.
Las personas con antecedentes familiares de cáncer de próstata deben comenzar los controles 10 años antes del caso más joven diagnosticado en su familia. Por ejemplo, si un padre fue diagnosticado a los 48 años, sus hijos deberían empezar a controlarse a los 38.
El doctor Juan Sade (MN 105141), oncólogo clínico y jefe de la Unidad Genitourinaria del IAF, explica que el PSA se ha convertido en una herramienta fundamental tanto para urólogos como para oncólogos, permitiendo no solo el diagnóstico precoz sino también un seguimiento más efectivo y la elección del tratamiento más adecuado.
El urólogo Gustavo Villoldo (MN 100654), subjefe del Servicio de Urología del IAF, señala que en los últimos años se ha generado un importante debate sobre el papel del tacto rectal en la detección precoz. La evidencia más reciente ha cuestionado su utilidad como herramienta de tamizaje aislada.
Tendencia actual: Las sociedades científicas priorizan herramientas basadas en biomarcadores (como el PSA) y métodos de evaluación más precisos, como las imágenes de última generación. Esto representa una alternativa menos invasiva que los métodos tradicionales, que en muchos casos generaban rechazo y postergación de los controles.
Intervención mínimamente invasiva que minimiza secuelas y es ya un estándar en países desarrollados.
Permite aumentar dosis y reducir sesiones, protegiendo órganos vecinos como vejiga y recto.
HIFU (ultrasonido de alta frecuencia) y crioterapia tratan solo la zona afectada, preservando función sexual.
Un dato alentador es que un número significativo de pacientes no requiere tratamiento inicial. Esta estrategia, conocida como vigilancia activa, se aplica a tumores de bajo riesgo que no ocasionarán la muerte ni metástasis, permitiendo un seguimiento bajo control médico.
? Buenas noticias: Si bien uno de cada ocho hombres será diagnosticado, solo uno de cada 50 morirá por la enfermedad. El cáncer de próstata es mucho más diagnosticado de lo que ocasiona muertes, y en mortalidad es superado por otros tumores como pulmón, colon y riñón.
El doctor Sade explica que el tumor se desarrolla habitualmente en la zona periférica de la glándula prostática, por lo que ni siquiera produce síntomas obstructivos. Esto significa que no hay señales de alerta.
Las manifestaciones indican que la enfermedad ya se extendió a órganos vecinos (vejiga, recto), huesos o ganglios. Por eso, los controles periódicos son la única forma de detección temprana.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Próstata (11 de junio), los especialistas insisten: la detección temprana aumenta las tasas de curación y reduce las secuelas. Un simple análisis de sangre puede marcar la diferencia entre un trámite menor y una enfermedad avanzada. Consulte a su médico y realice sus controles.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones