11/06/2026 03:40 - Entretenimiento
Escenario teatral vibrante con telón de fondo de fábrica de chocolate fantasiosa, luces brillantes y personajes en trajes llamativos para un musical familiar.
La historia del pequeño Charlie Bucket y el excéntrico Willy Wonka volvió a cobrar vida en Buenos Aires. La comedia musical Charlie y la fábrica de chocolate se presenta en el Teatro Gran Rex, con funciones de miércoles a domingo. La propuesta, que combina el humor negro del autor galés Roald Dahl con el despliegue visual característico de las adaptaciones cinematográficas de Tim Burton, ofrece una experiencia ideal para toda la familia.
La versión que llegó a Argentina no es una réplica exacta de los montajes de West End (Londres, 2013) y Broadway (Nueva York, 2017), sino una adaptación pensada para el público local. Agustín 'Rada' Aristarán, reconocido por sus roles en Matilda y School of Rock, encarna a Willy Wonka con ironía, soltura y un manejo de la magia que captura tanto a niños como a adultos.
El elenco se completa con las presentaciones de los cinco niños ganadores del ticket dorado, cada uno con su propia coreografía y personalidad.
El libreto es de David Greig, la música de Marc Shaiman (Hairspray), las letras de Scott Wittman y Marc Shaiman, y la dirección de Ariel del Mastro y Marcelo Caballero.
La crítica especializada destaca que Charlie y la fábrica de chocolate es una propuesta donde la puesta en escena supera al libreto. El vestuario colorido, la escenografía detallada y las coreografías de Analía González (fundadora de El Choque Urbano) son los verdaderos protagonistas. Cada número musical está diseñado para mantener la atención de los más pequeños sin perder el ritmo narrativo.
La presencia de los Oompa Loompas, personajes icónicos de la historia, está resuelta de manera graciosa, aunque con limitaciones propias del formato teatral respecto a las versiones cinematográficas. La inclusión de trucos de magia en la interpretación de Wonka suma un plus interactivo al espectáculo.
La novela original de Roald Dahl fue adaptada al cine en dos ocasiones: la primera en 1971 con Gene Wilder, y la segunda en 2005 bajo la dirección de Tim Burton y banda sonora de Danny Elfman. Esta última versión es la que inspiró el musical que hoy se presenta en Broadway, Londres y ahora en Buenos Aires.
La trama sigue a Charlie Bucket, un niño de familia humilde que vive con su madre y sus abuelos. La fábrica de chocolate del excéntrico Willy Wonka organiza un concurso: cinco tickets dorados escondidos en tabletas de chocolate permitirán a sus descubridores visitar el lugar misterioso. Wonka, disfrazado de vendedor, ayudará a Charlie a conseguir su entrada y recorrer la fábrica junto a otros cuatro niños y sus acompañantes.
Si buscas una salida familiar con estímulos visuales constantes, música enérgica y un formato que mantiene el dinamismo durante los 100 minutos de función, Charlie y la fábrica de chocolate es una opción segura. La combinación de actuación, coreografías y escenografía ofrece una experiencia completa para disfrutar en grupo.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones