22/05/2026 15:22 - Internacionales
Activistas con chalecos salvavidas naranjas arrodillados en cubierta de barco militar, manos en la cabeza, bajo un sol intenso, con soldados armados en segundo plano, escena de tensión y resistencia pacífica
La mañana del lunes 19 de mayo de 2026, lanchas militares israelíes comenzaron a abordar los 54 barcos de la flotilla que se dirigía a la Franja de Gaza con el objetivo de romper el bloqueo humanitario vigente desde 2007. La misión, compuesta por aproximadamente 400 activistas de 45 países, incluía políticos, periodistas y voluntarios humanitarios.
Los primeros abordajes ocurrieron a plena luz del día, en aguas internacionales cercanas a Chipre, a más de 460 kilómetros de la costa de Gaza. Las naves que lograron esquivar la primera interceptación fueron abordadas el martes con uso de fuerza: los militares israelíes dispararon y utilizaron cañones de agua contra los tripulantes.
Un colaborador de EL PAÍS, presente en uno de los barcos, documentó el trato recibido. Tras el abordaje, los activistas fueron conducidos a un buque militar israelí donde comenzaron las vejaciones:
Desde el contenedor, los activistas escuchaban los gritos de los recién llegados de otros barcos interceptados. Muchos llegaban empapados, sin zapatos y con fracturas. Quienes intentaban salir eran apuntados con el láser verde de francotiradores apostados en la proa del buque.
En el puerto de Ashdod, donde fueron llevados maniatados, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, participó personalmente en las humillaciones, según confirmaron los activistas presentes. Los videos de las vejaciones fueron difundidos posteriormente.
Un capitán belga que había escrito "paz en la tierra" en su embarcación recibió golpes reiterados en las costillas ya fracturadas. Fue hospitalizado al llegar a Turquía.
En el centro de detención, funcionarios israelíes realizaron interrogatorios con música tecno de fondo. A un periodista chileno le mostraron la bandera israelí mientras le decían: "Tu país es hermoso, pero seguro que el mío lo es más".
Le quitaron sus calcetines verdes alegando que "el verde es el color de Hamás" y le propinaron dos bofetadas. Las esposas fueron apretadas hasta causar dolor extremo; un ciudadano paquistaní perdió sensibilidad en las manos por una hora.
Tras tres días y tres noches de detención, los activistas fueron deportados a Estambul, Turquía. Varios fueron trasladados directamente a hospitales por la gravedad de sus lesiones. La Unión Europea calificó el trato de "completamente inaceptable".
La flotilla intentaba romper el bloqueo naval de Gaza impuesto por Israel desde 2007, llevando ayuda humanitaria al territorio palestino. El bloqueo ha sido criticado por organismos internacionales por restringir el acceso a alimentos, medicinas y materiales de construcción.
Fuentes: EL PAÍS, Associated Press.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones