03/05/2026 19:58 - Salud
La llegada de los primeros días fríos trae consigo una mayor preocupación por las enfermedades respiratorias. Durante otoño e invierno, factores como la mayor circulación viral, el tiempo prolongado en espacios cerrados y la reducción de la ventilación elevan significativamente el riesgo de infecciones.
Sin embargo, los especialistas aclaran un concepto importante: el frío no "baja las defensas" por sí solo. Lo que ocurre es que confluyen varios factores que aumentan la susceptibilidad a las infecciones respiratorias.
El médico clínico Ramiro Heredia (MN 117.882), del Departamento de Medicina Interna del Hospital de Clínicas José de San Martín, explica que el sistema inmunológico funciona durante todo el año, pero "el contexto ambiental y los cambios en los hábitos generan condiciones que favorecen las infecciones respiratorias".
Por su parte, el doctor Ignacio Gutiérrez Magaldi (MP 32214), especialista en Medicina Interna y subdirector de Desarrollo de la Clínica Universitaria Reina Fabiola, detalla los factores que coinciden en los meses fríos:
Renovar el aire en espacios cerrados reduce la carga viral y el riesgo de contagio. El doctor Heredia destaca que "es una de las medidas más efectivas para reducir la transmisión de virus respiratorios". Además, previene la intoxicación por monóxido de carbono, de la cual se reportan centenas de casos anuales en Argentina, la mayoría prevenibles.
La luz solar ayuda a mantener niveles adecuados de vitamina D, que modula la respuesta inmune. La deficiencia se vincula con mayor susceptibilidad a infecciones respiratorias. Se recomiendan 10 a 20 minutos de exposición solar diaria, según tipo de piel, clima y horario, evitando las horas pico de sol intenso.
Priorizar: frutas, verduras, legumbres, proteínas adecuadas, yogur, frutos secos, pescado y cereales integrales. Limitar: alimentos ultraprocesados, azúcar y alcohol. El doctor Gutiérrez Magaldi aclara que "no hay evidencia de que el consumo de vitamina C en exceso mejore la inmunidad". Los micronutrientes esenciales como zinc, hierro y vitaminas A, C, D y E son fundamentales.
El lavado de manos regular es esencial para prevenir enfermedades infecciosas. Se recomienda especialmente "al llegar a casa y antes de comer", según Gutiérrez Magaldi. Esta herramienta fundamental va más allá de los virus respiratorios.
Se recomiendan 150 minutos de actividad moderada o 75 de intensa por semana. El ejercicio mejora la circulación de células inmunes y modula la inflamación. Estudios demuestran una menor incidencia de infecciones respiratorias en personas que realizan actividad física regular.
Dormir entre 7 y 9 horas fortalece la inmunidad y mejora la recuperación. "Dormir mal se asocia a más infecciones respiratorias, peor respuesta a vacunas y peor recuperación", advierte Gutiérrez Magaldi. Los estudios muestran que dormir menos de 6 horas aumenta la probabilidad de desarrollar infecciones respiratorias.
El estrés crónico aumenta la probabilidad de enfermarse porque desregula el sistema inmunológico. Eleva el cortisol, reduciendo la función de linfocitos T y células NK, favoreciendo un estado de inflamación crónica. Las personas con mayor nivel de estrés psicológico presentan mayor riesgo de desarrollar síntomas tras exposición a virus.
El tabaquismo deteriora las defensas locales del pulmón y aumenta el riesgo de infecciones respiratorias. El alcohol también debe limitarse por sus efectos negativos sobre el sistema inmune.
Consumir al menos 2 litros de agua al día ayuda a mantener la función de las mucosas y la respuesta inmune óptima.
La vacunación anual contra la gripe, los refuerzos de COVID-19 y la vacuna contra el neumococo en grupos de riesgo son estrategias centrales en los meses fríos.
En Argentina, la vacunación contra la influenza es gratuita para: personal de salud, embarazadas, niños pequeños, adultos con enfermedades crónicas y mayores de 65 años. El esquema contempla una dosis anual adaptada a las cepas circulantes. En niños de 6 a 24 meses, se requieren dos dosis separadas por cuatro semanas si es la primera vez.
También se destaca la importancia de la vacuna contra el virus sincicial respiratorio en embarazadas y adultos mayores de 60 años.
Frente a síntomas leves como congestión, dolor de garganta, tos o febrícula, los especialistas recomiendan:
No se recomienda el uso de antibióticos sin indicación médica, ya que la mayoría de las infecciones respiratorias son de origen viral.
Consultar al médico ante: fiebre persistente, dificultad respiratoria, dolor torácico, empeoramiento rápido, o en personas con enfermedades crónicas, inmunodeprimidas, embarazadas o mayores de 65 años.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones