13/03/2026 02:10 - Tecnologia
Un fascinante evento astronómico ocurrirá esta noche cuando el asteroide 2026 EG1 sobrevuele nuestro planeta a una distancia menor que la que separa a la Tierra de la Luna. El descubrimiento realizado por la NASA apenas seis días antes de su aproximación máxima demuestra la eficacia de los sistemas de vigilancia espacial actuales.
El Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS) confirmó que el asteroide fue descubierto el 8 de marzo de 2026, solo días antes de su paso cercano. El cuerpo celeste tiene un tamaño estimado de entre 10 y 22 metros de diámetro, comparable al de un colectivo urbano, y viaja a una velocidad de 34.621 kilómetros por hora.
El punto de máximo acercamiento ocurrirá a las 00:27 hora argentina de este jueves 13 de marzo, cuando el objeto cruce por el hemisferio sur a solo 317.791 kilómetros de la superficie terrestre. Para ponerlo en perspectiva, la distancia promedio entre la Tierra y la Luna es de aproximadamente 384.400 kilómetros.
Paul Chodas, director del CNEOS, aclaró que la denominación de "potencialmente peligroso" que reciben algunos asteroides no implica un riesgo inmediato. Esta clasificación indica únicamente que, a lo largo de muchos siglos o milenios, la órbita del asteroide podría evolucionar hasta acercarse más a la Tierra.
Según las proyecciones orbitales, 2026 EG1 no representa ningún riesgo de impacto para la Tierra ni para la Luna. El asteroide recorre una órbita elíptica alrededor del Sol cada 655 días, extendiéndose desde una posición interna a la órbita terrestre hasta una zona más allá de la órbita de Marte.
La detección temprana de 2026 EG1 refleja los avances significativos en la vigilancia espacial. La NASA y sus socios internacionales actualmente rastrean más de 41.000 asteroides cercanos a la Tierra, una cifra que crece constantemente gracias al aporte de observatorios como el Vera Rubin, que ya ha descubierto 2.000 cuerpos nuevos.
El Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS), financiado por la NASA, ha demostrado ser fundamental para la detección temprana. Recientemente, el Telescopio Espacial James Webb permitió descartar cualquier riesgo del asteroide 2024 YR4, que inicialmente generó preocupación por un posible impacto lunar en 2032.
El término puede generar alarmas innecesarias, pero los científicos explican que es una clasificación técnica. Un asteroide se considera potencialmente peligroso cuando su órbita lo acerca a menos de 7,4 millones de kilómetros de la órbita terrestre y tiene un tamaño suficiente para causar daño significativo en caso de impacto.
Sin embargo, la inmensa mayoría de estos objetos no presentan riesgo real de colisión en los próximos 100 años. La NASA mantiene protocolos de alerta y realiza simulacros globales como parte de su estrategia de defensa planetaria, que incluye misiones como DART, que probó exitosamente técnicas para desviar trayectorias de asteroides.
El descubrimiento de 2026 EG1 apenas seis días antes de su paso cercano recuerda que el espacio exterior sigue siendo un territorio impredecible. Aunque los sistemas de detección han mejorado notablemente, cuerpos de pequeño tamaño aún pueden pasar desapercibidos hasta poco antes de su aproximación.
Los asteroides son remanentes de la formación del sistema solar, con aproximadamente 4.600 millones de años de antigüedad. La mayoría se concentra en el cinturón principal entre las órbitas de Marte y Júpiter, aunque algunos cruzan periódicamente la órbita terrestre.
Fuentes: NASA, Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS), LA NACION, Infobae
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones