09/03/2026 00:19 - Salud
Contrario a los mitos que circulan en redes sociales, la masturbación no es perjudicial para la salud. Sin embargo, cuando se convierte en una conducta compulsiva, puede ser una señal de alarma sobre el estado emocional de quien la practica.
La pregunta sobre si existe una relación entre la depresión y la masturbación surge frecuentemente en plataformas como TikTok, donde muchos videos interpretan erróneamente la evidencia científica disponible.
La respuesta de la ciencia es clara: la masturbación compulsiva puede ser un síntoma de depresión, pero no un detonante. Esta distinción es fundamental para entender el fenómeno y abordarlo correctamente.
Según el artículo del sitio especializado Cuídate Plus, titulado "¿Estrés y frecuencia de masturbación van de la mano?", la sexualidad cumple tres funciones clave: función biológica, búsqueda de placer y función social.
Cuando el placer deja de ser el fin y se convierte en una vía de escape ante contextos que generan insatisfacción, frustración y estrés, puede enmarcarse dentro del Trastorno de Comportamiento Sexual Compulsivo, un patrón de impulsos reconocido por la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Investigaciones realizadas por expertos como Martin Kafka y Eli Coleman identifican cuatro áreas principales que contribuyen al desarrollo de conductas sexuales compulsivas:
El modelo Triple A explica el crecimiento de este fenómeno:
Según datos epidemiológicos y de clínicas especializadas en salud sexual, el rango de edad con mayor frecuencia de casos es de 18 a 35 años. Las razones son múltiples:
| Factor | Explicación |
|---|---|
| Biología | Es la etapa de mayor vigor sexual y niveles de testosterona |
| Nativos Digitales | Exposición temprana y constante a la pornografía en dispositivos móviles |
| Transiciones de vida | Mayor inestabilidad (salida de casa, búsqueda de empleo, formación de parejas) genera ansiedad que se "calma" con la conducta compulsiva |
Desde una perspectiva neurocientífica, el exceso de estímulos (especialmente cuando se acompaña de consumo compulsivo de pornografía) puede afectar el sistema de recompensa del cerebro.
El cerebro puede "acostumbrarse" a niveles muy altos de dopamina. Esto provoca que las actividades cotidianas resulten menos gratificantes, lo cual mimetiza o profundiza los síntomas depresivos.
Este estado se ve agravado por sentimientos de culpa y vergüenza. Si la persona siente que su conducta escapa de su control o contradice sus valores personales o religiosos, se genera una carga emocional negativa que refuerza el ciclo.
Además, la conducta compulsiva frecuentemente lleva al aislamiento. La falta de conexión humana real es uno de los predictores más fuertes de la depresión.
Romper un hábito compulsivo no es solo una cuestión de "fuerza de voluntad"; es un proceso de reconfiguración cerebral y de aprendizaje emocional.
Para mejorar la salud mental, el enfoque debe ser integral:
Fuente: Infobae México - Basado en estudios de Martin Kafka y Eli Coleman, y clasificación de la OMS.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones