31/03/2026 20:23 - Entretenimiento
Mario Pergolini volvió a encender las pantallas de El Trece con el estreno de la segunda temporada de Otro día perdido, un ciclo que reafirmó su identidad en una televisión nocturna dominada por urgencias y realities. Con un monólogo político, la incorporación de Evelyn Botto y Luisana Lopilato como primera invitada, el programa demostró que todavía hay espacio para una voz con identidad propia.
El conductor abrió el programa el 30 de marzo de 2026 a las 22:30 con su clásica ironía, mezclando sorpresa real con personaje construido. “¡Otro año más! Esto es increíble, impensado”, lanzó, para luego ironizar: “Yo pensé que no iba a durar nada esto”.
Pero la verdadera sorpresa fue su incursión en la política nacional. Pergolini se refirió al histórico fallo de la justicia de Estados Unidos que revirtió la condena de USD 16.000 millones contra Argentina por la expropiación de YPF. “Zafamos de pagar 16.000 palos verdes”, celebró el conductor, mientras mencionaba tanto al presidente Javier Milei como a la ex presidenta Cristina Kirchner en su repaso de la actualidad.
El programa arrancó con 6,3 puntos de rating y rápidamente trepó a los 7 puntos en los primeros minutos. Un debut sólido en un prime time fragmentado donde sostenerse ya es ganar.
La gran novedad de esta temporada fue la incorporación de Evelyn Botto, quien reemplazó a Laila Roth. Su llegada fue presentada con humor, sin solemnidad: “Yo soy la nueva Laila”, dijo con desparpajo. Pergolini respondió en la misma clave: “¡A la otra no la soportaba más!”, todo en un límite fino de humor que el conductor maneja con oficio.
Botto aportó frescura al programa, oxigenando el formato y abriendo nuevas dinámicas. Agustín “Rada” Aristarán reafirmó su rol como socio escénico, el contrapeso justo con su arenga: “¡Qué lindo volver a ver a la banda de sonido de nuestras noches!”.
La primera invitada de la temporada fue Luisana Lopilato, quien llegó con su carisma internacional para compartir anécdotas íntimas con Pergolini. La actriz reveló una impactante historia de su infancia: cuando era niña, sufrió una electrocución en una plaza de Parque Chas mientras esperaba a su hermano Darío que jugaba al fútbol. Se balanceó en un poste de luz con tapa abierta y cable expuesto. Su hermano la apartó de una patada, salvándole la vida. La actriz tiene una marca en la mano de aquel incidente.
El nuevo estudio contó con pantallas gigantes, iluminación inteligente, sector para banda en vivo y tribuna para público presencial. Un cambio de escenografía que modernizó el formato sin alterar su esencia.
El sketch inicial, con participaciones de Soledad Silveyra y Nicolás Vázquez, funcionó como puerta de entrada: una reunión de producción ficticia que ordenó las piezas del tablero y demostró que el programa sabe reírse de sí mismo.
La producción general estuvo a cargo de Diego Guebel y Alejandro Borensztein a través de la productora Box Fish, con Ernesto Cune Molinero como productor ejecutivo.
Otro día perdido compite en el horario central con:
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones