25/03/2026 00:04 - Actualidad
La abogada argentina Agostina Páez recibió una noticia que cambia radicalmente su situación judicial: tras la audiencia del 24 de marzo de 2026, la Justicia brasileña aceptó que regrese a la Argentina para cumplir servicios comunitarios y pagar una reparación a las víctimas, evitando así la prisión efectiva.
La audiencia que definió el futuro de Agostina Páez se extendió desde las 16:00 hasta pasadas las 19:00 en el Tribunal Penal N°37 de Río de Janeiro. La abogada de 29 años, oriunda de Santiago del Estero, estaba retenida en Brasil desde el 14 de enero de 2026, cuando un video la mostró realizando gestos racistas hacia empleados de un bar en el barrio de Ipanema.
La defensa, a cargo de Carla Junqueira junto con el abogado argentino Sebastián Robles, logró un resultado determinante:
La Fiscalía redujo el pedido de tres delitos a uno, calificándolo como un delito continuado con tres víctimas. Esto implica una pena mínima de dos años, reemplazable por servicios comunitarios en Argentina y el pago de reparación financiera a las víctimas.
Originalmente, las tres denuncias por injuria racial podían derivar en una condena de hasta 15 años de prisión (de 2 a 5 años por cada episodio). La reducción de cargos fue clave para que el juez autorice su regreso al país.
Al salir del tribunal, Agostina Páez se mostró aliviada pero consciente de la gravedad de lo vivido:
"Me siento aliviada, pero mientras no esté en la Argentina no voy a estar en paz. Fue la peor experiencia de mi vida. Al juez le dije la verdad en todo momento. Les pedí perdón a las víctimas, aceptaron las disculpas y se fueron."
Su padre, Mariano Páez, habló con los medios y expresó la preocupación familiar por la situación económica derivada del caso:
"Ya veremos cómo hacemos. Pero lo vamos a tener que lograr para que se termine esto de una vez por todas. Vender algo y salvarnos, pero bueno, no tiene precio la libertad de mi hija."
Según informó LA NACIÓN, la multa que deberá pagar como resarcimiento podría ascender aproximadamente a USD 50.000 por cada víctima.
La abogada defensora Carla Junqueira explicó que restan trámites formales para concretar el regreso:
Agostina deberá continuar usando la tobillera electrónica hasta que se complete el proceso y siga recibiendo amenazas, por lo que permanecerá resguardada.
El incidente se originó el 14 de enero de 2026 cuando Agostina Páez, que vacacionaba con amigas en Río de Janeiro, mantuvo una discusión con empleados de un bar por el monto de una cuenta. Según su versión, ella pagó lo correspondiente pero recibió gestos obscenos de los mozos, a los que respondió con un gesto racista (simulando un primate).
El video se viralizó rápidamente en redes sociales, generando repudio masivo y tres denuncias penales por injuria racial. En Brasil, este delito tiene una pena de 2 a 5 años de prisión por cada episodio.
En casos como este, el gobierno argentino no puede intervenir directamente debido al principio de soberanía judicial. El hecho ocurrió en Brasil, por lo que la justicia brasileña tiene competencia exclusiva sobre la investigación, detención y proceso judicial.
Lo que sí puede hacer el Estado argentino es brindar asistencia consular: verificar que la detenida tenga defensa legal, asegurar que no se vulneren sus derechos, permitir contacto con la familia y facilitar un abogado o traductor. El canciller Pablo Quirno publicó en redes sociales: "Hechos, no palabras", confirmando el regreso de Agostina.
La abogada santiagueña anunció que buscará transformar esta experiencia en una oportunidad de concientización:
"Recomiendo que la gente se interiorice, conozca y entienda el contexto cultural. Que se pongan en la piel de las personas que sufren racismo. Tengo pensado hablar de esto, que no se quede sólo aquí, hablar sobre racismo y guiar a otras personas que pasen por esto."
Alfredo S. Quiroga
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