24/03/2026 05:10 - Actualidad
El Tribunal Oral Federal de Río Gallegos reanudó este lunes las audiencias del juicio por el hundimiento del ARA San Juan, la tragedia que conmocionó a la Argentina el 15 de noviembre de 2017 y que dejó 44 tripulantes fallecidos. Lo que salió a la luz en esta nueva jornada genera profundas interrogantes sobre las condiciones en las que operaba el submarino.
El dato más impactante surgió del testimonio de Fabián Walter Krawinkel, submarinista que fue jefe de Logística y Planificación hasta su retiro en 2019. El ex capitán de navío declaró ante el tribunal que el submarino nunca realizó los ensayos técnicos de máxima velocidad y máxima profundidad, dos pruebas consideradas esenciales para certificar la operatividad completa de la nave.
"Nunca se realizaron las pruebas clave, que son las de máxima profundidad y máxima velocidad", sostuvo Krawinkel de manera contundente. Estas pruebas son obligatorias y deben ejecutarse solo después de aprobar todas las instancias previas de seguridad.
Krawinkel explicó durante su declaración que el problema se originó en "un porta fusible que se había fundido", y agregó un dato técnico importante: "En un submarino, los incendios suelen ser eléctricos, debido a la alta densidad de equipos eléctricos a bordo".
Esta afirmación apunta directamente a una falla que pudo haber desencadenado la tragedia, aunque el juicio sigue en curso para determinar las responsabilidades exactas.
Víctor Manuel Pereyra, quien fuera comandante del submarino entre 2014 y 2015 durante su reparación en Mar del Plata, no pudo ocultar su emoción. Recordó que las pruebas de máxima velocidad y profundidad son "dos ensayos exigentes, que solo pueden realizarse una vez aprobadas todas las instancias previas".
"Cuando asumí el cargo, faltaban numerosas pruebas de mar para llegar a esa instancia", recordó Pereyra, quien además aventuró una hipótesis sobre el desenlace fatal: el submarino pudo haber perdido "el control de la profundidad" antes de la tragedia.
"No sabemos qué pasó con el ARA San Juan. Fue algo muy duro", agregó visiblemente afectado, reconociendo que conocía a parte de la tripulación.
El ARA San Juan desapareció el 15 de noviembre de 2017 en el Atlántico Sur, con 44 tripulantes a bordo. El submarino realizaba un trayecto desde Ushuaia hacia Mar del Plata cuando perdió comunicación. El hallazgo de los restos se produjo un año después, a una profundidad de 907 metros.
La Cámara Federal de Casación Penal habilitó la intervención de cuatro fiscales en el proceso. Los imputados negaron los cargos y el juicio continúa con la declaración de más testigos.
Fuentes: Diario de Cuyo | Agencia Noticias Argentinas
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones