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10/02/2026 15:07 • Actualidad
El 10 de febrero de 1986 comenzó en Palermo, Sicilia, el denominado Maxi Proceso contra la Cosa Nostra. El juicio reunió a 474 mafiosos, entre los que se encontraban figuras de alto rango: Luciano Leggio (segundo del capo Salvatore?Riina), Giuseppe “Pino” Caló y Michele Greco, apodado “Il Papa”. 119 de los acusados fueron juzgados en ausencia, incluidos Riina y otros capos.
Los años 80 fueron la “Segunda Guerra” de la mafia, una ola de asesinatos que dejó cientos de víctimas, entre ellas jueces, fiscales, el general Carlo Alberto Dalla?Ciesa (asesinado en 1992) y la lideranza política. La estrategia mafiosa se basaba en el soborno, los atentados y la “omertà”, la ley del silencio.
El juicio se celebró en un edificio octogonal de hormigón reforzado, construido como búnker para resistir ataques aéreos y explosiones. La custodia quedaba a cargo de la policía armada con ametralladoras y sistemas antiaéreos en los techos. El juez Alfonso Giordano contaba con el sustituto Piero Grasso y el fiscal Giuseppe Ayala, ambos bajo amenazas de muerte.
Durante el desarrollo se registraron varios atentados: bombas contra el juez Rocco Chinnici (1983), la explosión bajo la autopista que mató al general Dalla?Ciesa (1992) y, dos meses después, la bomba que acabó con los magistrados Giovanni Falcone y Paolo Borsellino (1992). Los sicarios involucrados fueron condenados en el mismo proceso.
El 16 de diciembre de 1987 el tribunal dictó sentencia: 360 condenas sumaron 2?665 años de cárcel, sin contar las cadenas perpetuas impuestas a 19 mafiosos, entre ellos Greco y otros sicarios. 114 fueron absueltos, incluyendo a Leggio; muchos de ellos fueron asesinados posteriormente. Algunas condenas fueron anuladas posteriormente por el Tribunal de Casación, pero las apelaciones de Falcone y Borsellino lograron revocar gran parte de esas anulaciones.
El juicio demostró que la mafia podía ser juzgada como organización, no solo por delitos individuales, lo que sentó las bases legales para la figura de “asociación mafiosa”. Además, el uso de “pentiti” (delatores) como Tommaso?Buscetta permitió desentrañar la estructura de la “Cupola”. El proceso marcó el inicio de una ofensiva judicial que, décadas después, culminó con la captura de Riina (1993) y la muerte de varios capos.
Fuente: https://www.infobae.com/historias/2026/02/10/el-dia-que-italia-llevo-al-banquillo-a-474-mafiosos-la-amenaza-de-uno-de-los-capos-y-los-atentados-contra-jueces-y-arrepentidos/