El servicio de inteligencia británico, MI5, advirtió que la empresa CGTRI (también conocida como CAGT) acts as a front del Ministerio de Seguridad del Estado chino, permitiendo la participación de más de 100 académicos británicos en proyectos de IA, ciberseguridad y esteganografía, lo que podría derivar en cargos bajo la Ley de Seguridad Nacional de 2023.

Situación actual

El MI5 detectó que más de 100 académicos del Reino Unido trabajaron de buena fe con la CGTRI/CAGT, una entidad vinculada al MSS de China, con el objetivo de transfair tecnología estratégica.

Fecha del evento: 2024-05-15

Antecedentes: Modus operandi del espionaje

En coordinación con los aliados de los Five Eyes (EE. UU., Canadá, Australia y Nueva Zelanda), el Reino Unido había señalado previamente que Beijing utiliza redes profesionales y viajes académicos como canales de infiltración. Esta alerta expande el riesgo al sector universitario, donde la colaboración parece legítima pero mantiene conexiones con el Ministerio de Seguridad del Estado (MSS) chino.

Repercusión: El 2024-05-15, el ministro de Seguridad Dan Jarvis emitió una orden formal a todos los vicedecanos para cesar inmediatamente cualquier relación con CGTRI y para auditar colaboraciones activas o proyectadas.

Las áreas de estudio comprometidas incluyen sectores de alta sensibilidad tecnológica, como:

  • Inteligencia Artificial (IA)
  • Ciberseguridad
  • Comunicaciones encubiertas
  • Esteganografía
Dato clave: Según la Ley de Seguridad Nacional de 2023, asistir a un servicio de inteligencia extranjero —incluso de forma inadvertida— puede constituir delito penal si existen razones para sospechar la relación con el MSS.

El MI5 reconoce que la mayor parte de los más de 100 académicos involucrados actuaron sin malicia, sin embargo, la continuidad de estos vínculos podría resultar en procesos judiciales, siguiendo la estela de casos previos de espionaje a favor de China ya juzgados en el Reino Unido.

Perspectivas

Es probable que se realicen auditorías exhaustivas de fondos de investigación extranjeros, que los convenios de cooperación científica entre universidades británicas y entidades estatales chinas se congelen, y que algunos académicos enfrenten investigaciones administrativas para determinar el alcance de la información transferida.