MI5 descubrió que más de 100 académicos de Reino Unido colaboraron sin saberlo con el CGTRI, una fachada del Ministerio de Seguridad del Estado de China, accediendo a proyectos en áreas de IA, ciberseguridad y comunicaciones sensibles

Resumen de la Situación

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¡Gran alerta en el Reino Unido! El servicio secreto MI5 detectó que una empresa china, el CGTRI o CAGT, trabaja como una portada para el Ministerio de Seguridad del Estado de China (MSS). Su objetivo es robar conocimientos en áreas clave como la Inteligencia Artificial, la ciberseguridad y la comunicación codificada. Lo más importante es que más de 100 académicos británicos trabajaron con esa empresa sin darse cuenta de que estaban ayudando a un servicio de inteligencia extranjero.

Datos Clave

  • Más de 100 académicos
  • Áreas: IA, ciberseguridad, comunicaciones
  • Empresa fachada: CGTRI/CAGT

Antecedentes: El modus operandi

El Reino Unido, junto a sus aliados del Five Eyes (EE. UU., Canadá, Australia y Nueva Zelanda), ya había advertido que Beijing utiliza redes profesionales y plataformas de empleo para infiltrar sectores estratégicos. Esta nueva alerta amplía el riesgo al ámbito universitario, donde investigadores colaboraron “de buena fe” sin detectar el vínculo del CGTRI con el MSS.


🔴 Dato Clave: bajo la Ley de Seguridad Nacional 2023, ayudar a un servicio de inteligencia extranjero —aunque sea sin intención pero con sospechas— puede ser considerado un delito penal.

Orden oficial

El ministro de Seguridad, Dan Jarvis, envió una comunicación a todos los vicedecanos de las universidades británicas. La instrucción es contundente: cesar inmediatamente cualquier relación con el CGTRI y auditar todas las colaboraciones activas o proyectadas.


Perspectivas y próximos pasos

Este escándalo podría derivar en una revisión exhaustiva de los fondos de investigación extranjeros en todo el Reino Unido. Se espera que se implementen filtros de seguridad más estrictos para la contratación de investigadores internacionales y que quizás se produzca un enfriamiento en los convenios de cooperación científica entre universidades británicas y entidades estatales chinas. Asimismo, algunos académicos estarían sujetos a investigaciones administrativas para determinar el alcance de la información transferida.