Un malestar que crece en las Fuerzas Armadas
La crisis salarial en las Fuerzas Armadas se ha convertido en uno de los temas más delicados de la gestión libertaria. Según informó La Política Online, la llegada de Javier Milei al poder puso fin al proceso de jerarquización salarial que había implementado Sergio Massa para equiparar los ingresos de los militares con los de las fuerzas de seguridad. Esto, sumado a la caótica situación de la obra social, ha generado un combo explosivo que preocupa a las autoridades.
Una fuente militar reveló que por estas horas circula la posibilidad de que las Fuerzas Armadas se sumen a una protesta por incremento salarial que se realizaría esta semana. Sería un hecho inédito, ya que en este tipo de manifestaciones suelen participar efectivos retirados con sus familias, pero no militares activos. Sin embargo, la situación es tan delicada que podrían hacer la excepción.
La propuesta del Gobierno: $100.000 en tres cuotas
Ante este escenario, el Gobierno trabaja para anunciar un aumento que pueda desactivar la protesta. La oferta que se evalúa es de 100.000 pesos en tres cuotas, según detalló un militar al tanto de las negociaciones: "Esto va a depender de la jerarquía, pero un promedio de 100.000 pesos en tres tramos sería poco más de 20 mil en septiembre, 30 mil en octubre que lo cobran en noviembre, y un poco más de 30 mil en diciembre".
Sin embargo, la propuesta no es vista con buenos ojos en las fuerzas, que la consideran insuficiente. "Tenemos gente manejando Uber", lamentó la fuente, haciendo referencia a la habilitación que el Gobierno otorgó para que los militares puedan trabajar como conductores de aplicaciones debido a la falta de ingresos.
Oficiales intermedios buscan sumar masa crítica
La marcha aún no está confirmada, pero se están juntando grupos de oficiales intermedios —de la jerarquía de Mayor, Teniente Coronel y equivalentes— con algunos miembros de Gendarmería y Prefectura para coordinar una acción conjunta. El objetivo es sumar masa crítica para pedir principalmente sueldos y sanidad.
"Hay mucho malestar con el número que se filtró del ofrecimiento salarial, con el tema social que no se arregla y con el rol de los jefes que no tienen mejor idea que mentir en televisión y aumentan el caldo de cultivo para un combo explosivo", alertó la fuente.
Datos del informe: caída del 80% del poder adquisitivo
En mayo, LPO reveló un informe interno de las Fuerzas Armadas que muestra que entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, los haberes del personal militar registraron una suba acumulada del 139,03%, muy por debajo del avance del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que alcanzó el 219,14% en el mismo período. Esto implica una caída real del 80% del poder adquisitivo.
El documento también detalla que el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó un 189,91%, mientras que vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles trepó un 417,41%, convirtiéndose en el componente de mayor presión sobre el bolsillo de los uniformados.
Comparativa de evolución (base 100 en diciembre 2023)
| Indicador | Puntos a marzo 2026 | Variación |
|---|---|---|
| Haber militar | 239,03 | +139,03% |
| IPC general | 319,14 | +219,14% |
| Alimentos y bebidas | 289,91 | +189,91% |
| Vivienda y servicios | 517,41 | +417,41% |
Estos datos reflejan una marcada pérdida del salario real del personal militar frente al costo de vida, una situación que se ha vuelto insostenible y que ahora amenaza con estallar en protestas públicas.
Contexto: la marcha de las fuerzas de seguridad
La convocatoria a la que podrían sumarse los militares es la misma que impulsan Prefectura y Gendarmería para este lunes. Las fuerzas de seguridad vienen reclamando mejoras salariales desde hace semanas, y la posible adhesión de las Fuerzas Armadas marcaría un hito en la conflictividad del sector.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, son los funcionarios que siguen de cerca la situación, aunque hasta el momento no hubo anuncios oficiales sobre una mejora concreta.
La crisis no solo afecta el bolsillo de los militares, sino también su moral y su capacidad operativa. La falta de recursos y el deterioro salarial ponen en riesgo la defensa nacional, un tema que el oficialismo deberá abordar con urgencia si no quiere que el conflicto escale.