Una cepa agresiva y sin vacuna, el virus Bundibugyo, desata el caos en la República Democrática del Congo. Con miles de muertos y una tasa de letalidad cercana al 50%, la crisis sanitaria se mezcla con violencia política y huelgas médicas en un escenario crítico.

La República Democrática del Congo se encuentra en medio de una tormenta sanitaria sin precedentes. El brote actual, provocado por la especie de virus Bundibugyo, se ha consolidado como el más rápido y letal en la historia del país, dejando al sistema de salud contra las cuerdas debido a que no existe tratamiento ni vacuna conocida para esta variante.

Cifras alarmantes: Al 2 de octubre de 2026, el balance oficial asciende a 8.442 casos y 4.080 fallecidos, lo que representa una tasa de letalidad del 48,3%.

El virus inició su avance el 15 de mayo en la provincia de Ituri, pero su expansión ha sido agresiva. Desde el este, alcanzó Kivu Norte y logró saltar hasta la provincia de Ubangi Sur, en el noroeste, tras el traslado de un paciente infectado. Actualmente, la epidemia asfixia a 64 zonas sanitarias en siete provincias distintas.

Indicador Dato Actualizado
Total de Casos 8.442
Total de Muertes 4.080
Tasa de Letalidad 48,3%
Recuperados +2.000

Sin embargo, el virus no es el único enemigo. La respuesta sanitaria choca contra un muro de inseguridad y desconfianza social. La tensión escaló a niveles trágicos en Butembo (Kivu Norte), donde el político Marie-Célestin Karondwa, del partido Unión por la Democracia y el Progreso Social, fue asesinado a golpes en su casa por defender las medidas sanitarias del gobierno.

Mientras tanto, el sistema médico colapsa desde adentro:

  • Huelgas en Bunia: El personal de primera línea exige el pago de salarios adeudados hace meses.
  • Bajas profesionales: Más de 50 trabajadores de la salud han muerto contagiados.
  • Evacuación internacional: Un integrante de Médicos Sin Fronteras fue trasladado en vuelo especial a los Países Bajos para ser atendido en el Centro Médico de la Universidad de Leiden.

Fuente: IMAGO