El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, anunció una ofensiva económica sin precedentes contra Irán con el objetivo de colapsar el régimen de Teherán. La medida incluye una advertencia directa a China, principal comprador de petróleo iraní, en un contexto de guerra que ya lleva casi seis meses y un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz.

El anuncio que sacude la geopolítica mundial

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció este jueves 20 de agosto de 2026 que Washington impondrá "las sanciones más duras de la historia" contra Irán, en una escalada sin precedentes del conflicto que mantiene con Teherán desde febrero. La declaración se realizó en una entrevista con la cadena CNBC, donde Bessent afirmó que la nueva estrategia busca "hacer colapsar a este régimen".

"Es un golpe doble. Tenemos el bloqueo (a Irán) y vamos a tener las sanciones más duras de la historia. Va a funcionar en Irán y vamos a hacer colapsar a este régimen."

Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE.UU.

El funcionario adelantó que ofrecerá una rueda de prensa el lunes para detallar las medidas específicas, aunque ya dejó claro que la ofensiva incluye una advertencia directa a cualquier país que brinde "cualquier tipo de salvavidas a Irán".

⚡ Los puntos clave de la nueva ofensiva

  • Sanciones económicas calificadas como "las más duras de la historia"
  • Advertencia a países que ayuden a Irán: enfrentarán "tremendas consecuencias económicas"
  • Presión directa sobre China, principal comprador de petróleo iraní
  • Objetivo declarado: colapsar el régimen de Teherán

El rol de China: la variable que Washington no controla

La pregunta sobre si Estados Unidos podría sancionar a China por comerciar con Irán fue respondida por Bessent con cautela: "muchas conversaciones es mejor tenerlas en privado". Sin embargo, el funcionario subrayó que Beijing depende del Golfo Pérsico para la mitad de su energía y que le convendría "sumarse al plan" para lograr la reapertura del estrecho de Ormuz y una baja en los precios del petróleo.

Los números explican la preocupación: China compra más del 80% del petróleo que exporta Irán, según datos de 2025 de la firma Kpler, aunque estimaciones más recientes citadas por Bloomberg elevan esa proporción a más del 90%. Gran parte de esas compras se canaliza a través de refinerías independientes, conocidas como "teapot", con escasa exposición al sistema financiero estadounidense.

La relación comercial bilateral complica cualquier escalada: China es también uno de los principales exportadores de tierras raras a Estados Unidos, un insumo crítico para la industria tecnológica y de defensa estadounidense. Además, Beijing ya ordenó en mayo a sus empresas ignorar las sanciones estadounidenses contra varias refinerías chinas, invocando una ley de bloqueo de 2021 que impide a las firmas cumplir con sanciones extranjeras consideradas ilegítimas.

Irán responde: "políticas fallidas"

El régimen iraní no tardó en responder. El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, rechazó las amenazas económicas calificándolas de "políticas fallidas" que avivarán más hostilidad entre los iraníes y "traerán más fracasos". En una publicación en redes sociales, Araghchi afirmó que las amenazas buscan desviar la atención de la población estadounidense de sus problemas financieros internos y añadió que el "terrorismo económico" de Estados Unidos amenaza la economía global y la soberanía nacional de países de todo el mundo.

El conflicto en números

  • 28 de febrero: inicio de la guerra con la "Operación Furia Épica"
  • 60 días: plazo del memorando de entendimiento de junio, ya vencido
  • +60%: inflación interanual en Irán durante julio
  • 90%: del petróleo iraní que compra China (estimación Bloomberg)
  • 10: cruces de barcos por día en Ormuz (vs. 70 habituales)

Contexto económico

  • Brent: US$ 91-93 por barril, máximo en 3 semanas
  • WTI: US$ 84-86 por barril
  • Deuda pública EE.UU.: más de US$ 40 billones
  • Riesgo país Argentina: 517-532 puntos básicos
  • Prima de riesgo geopolítico: elevada por bloqueo naval

Pakistán, el mediador que busca evitar lo peor

En paralelo, el ministro sirio de Exteriores, Assad al-Shibani, llegó a Islamabad para conversaciones centradas en asuntos regionales, en un momento de alta tensión tras el bombardeo israelí a una base aérea en el norte de Siria. Funcionarios paquistaníes confirmaron que el liderazgo político y militar del país sigue en contacto tanto con Irán como con Estados Unidos para rebajar tensiones e impulsar la reanudación de las conversaciones.

El memorando de entendimiento de junio, negociado por Pakistán con ayuda de países de la región, contemplaba un plazo de 60 días que ya venció sin que se lograra un acuerdo. La mediación paquistaní enfrenta ahora su mayor desafío.

La guerra que no termina: impacto global

El conflicto entre Estados Unidos e Irán comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron ataques conjuntos contra el país persa en la denominada Operación Furia Épica. Desde julio, Washington mantiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes y los accesos al estrecho de Ormuz, una medida que según cálculos del sector privado iraní le habría costado a Teherán miles de millones de dólares en ingresos petroleros.

La economía iraní, ya debilitada por casi cinco décadas de sanciones desde la Revolución Islámica de 1979, atraviesa una fuerte depreciación de su moneda y una inflación que en julio superaba el 60% interanual. El tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial, cayó a apenas 10 cruces diarios, según datos de Kpler, frente a los 70 habituales.

🇦🇷 ¿Cómo impacta en Argentina?

La escalada en Medio Oriente tiene efectos directos en la economía argentina: el precio del petróleo sube (Brent superó los US$ 93), lo que presiona los costos de los combustibles locales. Además, el riesgo país argentino ya alcanzó los 532 puntos básicos, su nivel más alto desde mayo, y los bonos soberanos cayeron. Para un país que busca reactivar su economía, la incertidumbre global no es una buena noticia. Sin embargo, Argentina también podría beneficiarse: es un productor de energía con Vaca Muerta en plena expansión y un mayor precio del crudo mejora sus exportaciones.

¿Qué viene ahora?

Bessent minimizó el impacto de sus anuncios en los mercados y señaló que "los mercados petroleros están malinterpretando lo que significa esta presión económica". El funcionario sostuvo que una mayor presión económica reduce la probabilidad de una reactivación militar a gran escala, aunque matizó que esa evaluación aplica "por ahora".

La eficacia de esta nueva fase dependerá, según los analistas citados por la prensa económica, de una variable que Washington no controla: la disposición de Beijing a sacrificar una relación comercial que sostiene buena parte de la economía iraní. La guerra, que ya se acerca a su sexto mes, no muestra señales de resolución diplomática, y las elecciones de medio mandato en noviembre añaden presión política interna para Trump.

Fuentes: Infobae, La Nación, Clarín / AP, Bloomberg, Reuters