Una pérdida irreparable para la música rioplatense
El mundo de la música está de luto. Rubén Rada, el icónico cantor, percusionista y compositor uruguayo, falleció el miércoles 26 de agosto de 2026 en Montevideo a los 83 años. La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado en las redes sociales del artista, donde se informó que la causa fue una neumonía bilateral, enfermedad contra la que luchó durante un mes.
Nacido el 16 de julio de 1943 en Montevideo, Rada se convirtió en un pilar de la música popular latinoamericana, reconocido por su capacidad única de fusionar ritmos como el candombe, el rock, el jazz, el funk, el tango y la milonga. Él mismo se definía como un músico de fusión: “Siempre cambié: del pop pasé al tango. Me aburre tocar un solo ritmo”, solía decir.
“Yo soy un tipo alegre. Hay artistas que no se muestran plenamente como son. Yo siempre muestro todo”
Una vida dedicada al ritmo y a la fusión
Rada fue un pionero del candombe beat junto a Eduardo Mateo, y formó parte de bandas fundamentales como El Kinto (1967-1970), Tótem, Opa (con Hugo y Osvaldo Fattoruso y Ringo Thielmann) y La Banda. Su obra discográfica es vasta e incluye álbumes como La Rada, En familia (1982), La Banda, Adar Nebur, Montevideo, La cosa se pone negra, Tango, Milonga & Candombe (2015), Candombe con la ayudita de mis amigos (2023), Quién va a cantar (2000), Terapia de murga (1991), Alegre caballero (2002) y los clásicos de Opa: Goldenwings (1976) y Magic Time (1977).
Entre sus canciones más conocidas se destacan “Quién va a cantar”, “Cha cha muchacha” (un hit en 2000), “Muriendo de plena”, “Mi país” (compuesta en 1999 por encargo para una campaña del diario El País de Uruguay), “Dedos”, “Candombe para Gardel”, “Candombe para Figari”, “Biafra”, “Las manzanas”, “Botija de mi país”, “Blumana” (conocida como “Tocá che Negro Rada”), “Rock de la calle” (1979), “Uruguay” (colaboración con Trueno), “No me queda más tiempo” (regrabada en 2015 con El Gucci), “Balderrama” (con Mex Urtizberea y Agarrate Catalina, 2025), “Heloísa” (compuesta con Eduardo Mateo) y “Terapia de murga”.
Raíces, fútbol y Maradona
Rada siempre reivindicó sus raíces afro en la música rioplatense. “El candombe viene de África... El candombe está adentro mío”, afirmaba. Su infancia fue difícil, marcada por carencias y una tuberculosis que lo mantuvo internado de los 2 a los 4 años. Esa enfermedad le dejó una mancha en el pulmón que truncó su primer sueño: ser futbolista. “Era tan malo que me dijeron dejá el fútbol”, recordaba con humor. A pesar de eso, vivió el Maracanazo (1950) a los 7 años y fue un gran admirador de Diego Maradona, a quien conoció en un concierto de Julia Zenko. “Un tipo muy cariñoso, que te veía y te abrazaba, un tipo increíble, un amigo”, dijo sobre el Diez.
Su relación con el fútbol también se reflejó en su música: “Muriendo de plena” fue adaptada como canción de cancha por San Lorenzo y River. Además, originalmente hincha de Nacional, se hizo de Peñarol tras recibir equipos completos del club en el Día de Reyes.
Su paso por Argentina y la televisión
Rada vivió 12 años en Argentina, donde nacieron sus tres hijos: Lucila, Matías y Julieta. En el país participó en programas como Gasoleros (1998, El Trece) y condujo Lo de Rada (2007, TV Pública). También fue un visitante habitual de La Peña de Morfi (Telefe), donde dejó momentos inolvidables: en 2016 interpretó “Volver” con Guillermo Fernández; en 2019 se presentó con sus hijos; en 2022 cantó “Candombe para Gardel”, “Dedos”, “11 y 6” (cover de Fito Páez), “Cha cha muchacha” y “Quién va a cantar”, recibiendo saludos de Jorge Drexler, Javier Malosetti, Julia Zenko, Lito Nebbia y Hugo Fattoruso; y en 2025, su última visita, estuvo con Diego Leuco, Lizy Tagliani y la murga Agarrate Catalina.
Despedidas y homenajes
La noticia de su muerte generó una ola de reacciones en todo el mundo artístico. Charly García compartió una foto sin texto con el tema “Dedos”; Fito Páez escribió: “La familia Rada es la familia Páez. Hoy se nos fue el gran caudillo del amor y la música”; Natalia Oreiro publicó la letra de “Botija de mi país”; Valeria Lynch recordó su experiencia en Hair; Trueno expresó: “Que los orishas te acompañen Rubén”; Nicki Nicole agradeció su inspiración; y Mario Pergolini pidió: “Ruben Rada, descansa en paz y danos música desde el cielo”. También se sumaron David Lebón, Dante Spinetta, Andrés Ciro Martínez (quien lo llamó “La mejor voz en español”), Pedro Alfonso, Coti, Larry de Clay, Griselda Siciliani, Benjamín Rojas, Jey Mammón, Los Auténticos Decadentes, Lisandro Aristimuño, Nito Mestre, La Beriso, Conociendo Rusia, Andrea Rincón, Pedro Aznar, Migue Granados, Kevin Johansen y María Gadú, entre muchos otros.
Al momento de su muerte, Rada preparaba un show de reunión de Tótem y una gira con el espectáculo “Terapia de Murga” junto a Agarrate Catalina. Su legado, sin embargo, trasciende cualquier proyecto: fue un referente indiscutible del Río de la Plata, un artista que llevó el candombe a los escenarios del mundo y que supo contagiar su alegría a través de la música. Como él mismo pedía en “Muriendo de plena”: “Cuando yo me muera / No quiero canto mi pena / Prefiero que se me velen / Bailando una rica plena”.