La reconocida cadena de panaderías y cafeterías Le Blé, nacida en 2008 en el barrio porteño de Colegiales, atraviesa su peor momento. La sociedad que opera la marca, Be Larch S.A., solicitó formalmente la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante el Juzgado Nacional en lo Comercial, tras acumular una deuda que supera los $1.500 millones.
Una expansión que se convirtió en pesadilla
Le Blé fue fundada por el matrimonio argentino-belga Pablo “Paul” Petrelli y Donatienne Fievet, quienes dejaron sus carreras en la industria aerocomercial para apostar por el concepto de las boulangeries francesas en Buenos Aires. El primer local abrió en septiembre de 2008 en Álvarez Thomas y Céspedes, con una inversión inicial de US$150.000.
El éxito fue inmediato: para 2018 ya contaba con 22 sucursales, un centro de producción propio y un sistema de franquicias que impulsó su crecimiento. En su mejor momento, la cadena llegó a operar 39 locales e incluso evaluó desembarcar en Madrid, aunque ese proyecto nunca se concretó. Para 2026 proyectaba abrir otras cinco sucursales en el AMBA, pero ninguna llegó a inaugurarse.
La crisis: de 49 a 15 empleados y locales cerrados
El deterioro financiero se aceleró durante 2024 y 2025. Según el expediente judicial, la empresa perdió unidades comerciales relevantes, vio salir a franquiciados de alta facturación y enfrentó una contracción del consumo en gastronomía, panadería y cafetería. La estructura, diseñada para una expansión que no se sostuvo, quedó sobredimensionada.
Hoy, Le Blé conserva alrededor de 20 sucursales, la mayoría bajo el sistema de franquicias, y gestiona directamente un único local en Tres de Febrero 1059, en la Ciudad de Buenos Aires, donde también funciona su sede administrativa. La plantilla de trabajadores directos se redujo de 49 en noviembre de 2025 a apenas 15 en la actualidad, lo que implica el despido de más de 30 personas en cuestión de meses.
Una deuda millonaria y cheques sin fondos
La presentación judicial reveló una situación crítica: 76 acreedores y un pasivo total de $1.566,8 millones. Según la Central de Deudores del Banco Central, la compañía acumula 175 cheques rechazados por falta de fondos, por un monto de $204,9 millones.
El inicio de la cesación de pagos se fijó el 10 de abril de 2026, cuando la empresa no pudo cubrir la cámara compensadora bancaria. A esto se sumaron dos pedidos de quiebra por parte de los proveedores Posta Express y Molino Chacabuco.
Principales acreedores
| Acreedor | Monto |
|---|---|
| Banco Galicia | $196 millones |
| Lodiser | $182,8 millones |
| ARCA | $163,1 millones |
| Banco Ciudad | $134,2 millones |
| Banco Nación | $125 millones |
| Café Expreso | $119,6 millones |
| Banco Macro | $75 millones |
Entre los acreedores privilegiados también figuran juicios por despido con créditos de $112,5 millones, $76,1 millones, $66,6 millones y $57,9 millones.
Números que preocupan
En 2025, Le Blé facturó $2.577,8 millones, un 16% menos que el año anterior, y pasó de ganar $177,6 millones a perder $214,3 millones en solo doce meses. El capital de trabajo ya era negativo en $687,4 millones a fines de 2025, y el auditor advirtió sobre “dudas respecto de la capacidad de la sociedad para continuar funcionando como empresa en marcha”.
La compañía pidió judicialmente la reapertura de sus cuentas corrientes en Banco Galicia, Macro, Nación y Ciudad, que fueron embargadas, argumentando que necesita operar para pagar proveedores, impuestos y salarios.
Un fenómeno que se extiende
Le Blé se suma a una larga lista de cadenas gastronómicas que, después de años de expansión, hoy luchan por sobrevivir en un escenario de recesión. El concurso preventivo busca evitar la quiebra y permitir una negociación ordenada con los acreedores, preservando los pocos puestos de trabajo que aún quedan en pie. La empresa, consultada, indicó que no realizará comentarios mientras se desarrolla el proceso judicial.