Le Blé, la cadena que conquistó Buenos Aires con el sabor francés, se declara en concurso
La empresa Be Larch S.A., operadora de la marca Le Blé, presentó formalmente su pedido de concurso preventivo de acreedores ante la Justicia, según informaron fuentes judiciales y confirmaron medios como Infobae y Ámbito. La compañía declaró una deuda total de $1.566,8 millones distribuida entre 76 acreedores, entre los que se cuentan bancos, proveedores, organismos fiscales y exempleados.
El concurso preventivo es un mecanismo legal que permite a una empresa en crisis renegociar sus deudas con los acreedores bajo supervisión judicial, evitando así la quiebra y la liquidación de la compañía. En este caso, Le Blé busca ganar tiempo para ordenar sus finanzas y preservar los puestos de trabajo que aún mantiene.
Los números de la crisis
- 📉 Deuda total: $1.566,8 millones
- 🏦 Acreedores: 76 (bancos, proveedores, ARCA, trabajadores)
- 🏪 Locales: de 39 a 20 activos (la mayoría franquicias)
- 👥 Empleados: de 49 a 15 en pocos meses
- 💳 Cheques rechazados: 175 por más de $205 millones
- ⚖️ Pedidos de quiebra: 2 (Posta Express y Molino Chacabuco)
El origen de la debacle
Le Blé nació en 2008 de la mano de Pablo “Paul” Petrelli y su esposa Donatienne Fievet, un matrimonio argentino-belga que quiso replicar en Buenos Aires el concepto de las boulangeries francesas: panadería, cafetería y elaboración propia. El primer local abrió en septiembre de 2008 en Álvarez Thomas y Céspedes, en el barrio de Colegiales, con una inversión inicial cercana a los USD 150.000.
Petrelli venía de una carrera de más de dos décadas en la industria aerocomercial, trabajando en LAN Airlines, donde conoció a Fievet. El negocio creció rápidamente: para 2018 ya contaba con 22 sucursales, un centro de producción propio y un modelo de franquicias que impulsó su expansión. En su mejor momento, la cadena llegó a operar 39 locales y evaluó desembarcar en Madrid, aunque esa operación nunca se concretó.
Sin embargo, el contexto económico cambió drásticamente. Según el expediente judicial, la empresa sufrió durante 2024 y 2025 una caída de ingresos por la pérdida de unidades comerciales relevantes, la salida de franquiciados de alta facturación y la contracción del consumo en el sector gastronómico. A esto se sumaron el aumento de costos operativos, laborales y fiscales, y las dificultades para acceder al crédito.
El punto de no retorno
La compañía ubicó el inicio de la cesación de pagos el 10 de abril de 2026, cuando no pudo cubrir la cámara compensadora bancaria y los cheques que había entregado comenzaron a rechazarse. Desde entonces, la situación se agravó: el 10 de mayo se trabó un embargo general sobre fondos y valores por $16 millones (más $2,4 millones para intereses y costas), y los bancos cerraron las cuentas corrientes que la empresa utilizaba en Banco Galicia, Banco Macro, Banco Nación y Banco Ciudad.
La empresa pidió judicialmente la reapertura de esas cuentas para poder seguir operando, pagar proveedores, impuestos y salarios. Pero los problemas ya habían escalado: 175 cheques rechazados por más de $205 millones según el BCRA, y dos pedidos de quiebra presentados por Posta Express S.R.L. (por un echeq rechazado de $1,19 millones) y Molino Chacabuco (proveedor de harina, por tres cheques electrónicos rechazados que sumaban $11,8 millones).
Los principales acreedores
| Acreedor | Monto (en pesos) |
|---|---|
| Banco Galicia | $196 millones |
| Lodiser | $182,8 millones |
| ARCA | $163,1 millones |
| Banco Ciudad | $134,2 millones |
| Banco Nación | $125 millones |
| Café Expreso | $119,6 millones |
| Banco Macro | $75 millones |
Además, el expediente revela juicios por despido con créditos de $112,5 millones, $76,1 millones, $66,6 millones y $57,9 millones, entre otros reclamos laborales de menor monto. La deuda financiera total a junio alcanzaba los $532,3 millones.
Un caso testigo de la crisis gastronómica
El caso de Le Blé no es aislado. Según datos de la consultora Fundar, más de 30.000 empresas cerraron desde diciembre de 2023 en Argentina, y el sector gastronómico fue uno de los más golpeados por la caída del consumo. La cadena, que en 2025 facturó $2.577,8 millones (frente a $3.079,1 millones en 2024), pasó de ganar $177,6 millones a perder $214,3 millones en un año.
El auditor ya había advertido en el balance de 2025 sobre “dudas significativas” respecto de la capacidad de la sociedad para continuar como empresa en marcha. Ahora, con el concurso preventivo, Le Blé busca reestructurar sus pasivos y mantener la actividad. La empresa sostiene que la preservación de las fuentes de trabajo es una de las razones centrales para solicitar el concurso.
El único local que la firma explota de forma directa está en Tres de Febrero 1059, en la Ciudad de Buenos Aires, donde también funciona su sede social y administración central. El resto de los locales activos son franquicias que operan de manera independiente.
Consultada por Infobae, la compañía indicó que no tiene comentarios para aportar en el marco de su proceso judicial.
Fuentes: Infobae, Ámbito, iProfesional