16/07/2026 04:11 - Politica
En el marco de una renovación en el gabinete de comunicación, el presidente Javier Milei designó al economista Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, sucediendo en el cargo a Manuel Adorni. Según informó el portal Notiar, la designación busca otorgar un nuevo impulso a la estrategia comunicativa del Gobierno.
Ravier llega a la Casa Rosada con un perfil técnico y académico, aunque su asunción no está exenta de desafíos. En su presentación, el economista leyó su propio currículum, un hecho que según la Revista Imagen, generó algunas dudas entre los periodistas acreditados. Sin embargo, este nuevo capítulo abre una oportunidad para renovar el diálogo entre el poder Ejecutivo y los medios.
Ravier es una figura conocida en el ámbito libertario, habiendo sido director académico de la Fundación Faro. Un think tank (o laboratorio de ideas) es una institución de investigación que genera propuestas políticas y económicas; en este caso, se convirtió en un importante referente ideológico para la gestión nacional.
Sin embargo, su vertiginoso ascenso trae aparejados algunos procesos judiciales en curso. Según los registros mencionados, la Fundación Faro registró un crecimiento patrimonial de casi 5 mil millones de pesos ARS entre 2023 y 2024, lo que motivó pedidos de información de la oposición para transparentar la identidad de los aportantes.
Además, en la Justicia Federal de La Pampa, el juez Juan José Baric rechazó el balance financiero del ejercicio 2024 del partido La Libertad Avanza en esa provincia, presidido por el propio Ravier. Una auditoría detectó que se declararon 667.000 pesos ARS como aportes públicos extraordinarios cuando correspondían a multas y sanciones judiciales. Esto derivó en la pérdida del financiamiento público electoral por un año y en una causa penal que evalúa responsabilidades, lo que sin duda será un frente a resolver para el nuevo vocero.
Uno de los temas más comentados en la Sala de Prensa es el denominado 'corralito', una serie de restricciones a la libre circulación de los periodistas en Casa de Gobierno. Ravier respaldó estas medidas argumentando que es una práctica habitual en las principales capitales del mundo, comparando la situación con la Casa Blanca de Donald Trump.
Pese a las críticas de algunos colegas que señalan diferencias en la cantidad de interacciones libres del mandatario estadounidense, Ravier cuenta con el acompañamiento de experimentados profesionales en comunicación, como el secretario de Medios, Fabián Rodríguez. La esperanza de los hombres de prensa es que esta nueva etapa, encabezada por un economista que afirma no adherir al concepto de 'odiar a los periodistas', logre destrabar el diálogo y fomentar una mayor transparencia informativa.
Alfredo S. Quiroga