24/06/2026 04:14 - Economia
La moneda japonesa atraviesa uno de sus momentos más delicados en décadas. El yen japonés se depreció hasta alcanzar los 161,90 yenes por dólar durante la noche del lunes 22 de junio de 2026, un nivel que no se registraba desde hace dos años y que se acerca peligrosamente al mínimo histórico de casi 40 años.
El umbral crítico se sitúa en los 161,96 yenes por dólar. Superar esa marca significaría alcanzar el nivel más bajo desde hace cuatro décadas, un escenario que las autoridades japonesas buscan evitar a toda costa.
La ministra de Finanzas japonesa, Satsuki Katayama, mantuvo conversaciones el lunes 23 de junio de 2026 con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, para analizar la situación de los mercados financieros mundiales.
Según declaraciones recogidas por la agencia Jiji Press, Katayama afirmó: "Japón y EE.UU. han acordado tomar medidas firmes siempre que sea necesario. En ese sentido, no hay ninguna duda".
Esta coordinación bilateral refleja la preocupación de ambas naciones por la volatilidad del mercado cambiario y su impacto en la economía global.
Tras conocerse las conversaciones entre ambas autoridades, el yen se revalorizó brevemente hasta situarse alrededor de los 161 yenes por dólar en la mañana del martes 24 de junio de 2026.
El mercado anticipa una posible intervención cambiaria por parte del gobierno japonés para frenar la debilidad de su moneda, una herramienta que ya fue utilizada en el pasado reciente.
La última vez que las autoridades japonesas confirmaron oficialmente una intervención en el mercado de divisas fue en mayo de 2026, cuando destinaron 11,73 billones de yenes (aproximadamente 73.600 millones de dólares) para frenar la persistente debilidad del yen frente al dólar.
Esa intervención tuvo un efecto temporario en el mercado, pero la presión sobre la moneda japonesa continuó debido a diversos factores macroeconómicos.
La depreciación del yen se explica por varios factores que incluyen:
La debilidad del yen tiene consecuencias significativas para la economía mundial:
Para Japón: Las exportaciones japonesas se vuelven más competitivas, pero las importaciones se encarecen, lo que afecta el poder adquisitivo de los ciudadanos y aumenta los costos energéticos del país.
Para Argentina: Un dólar fortalecido presiona al tipo de cambio local y afecta las reservas internacionales. La economía argentina, que proyecta exportaciones energéticas por USD 11.000 millones en 2026, debe monitorear estos movimientos cambiarios globales.
Intervención cambiaria: Es una acción coordinada por un banco central o autoridad monetaria para influir en el tipo de cambio de su moneda. Puede implicar compra o venta de divisas utilizando reservas internacionales. Japón ha recurrido a esta herramienta en múltiples ocasiones para estabilizar el yen.
Fuente: Agencia EFE, Jiji Press, Infobae | 24 de junio de 2026
Alfredo S. Quiroga