24/05/2026 18:10 - Politica
Escena política tensa frente a la Catedral de Buenos Aires en un día soleado de mayo, con funcionarios divididos y espacios vacíos simbolizando el conflicto interno.
El tradicional Tedeum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana se convertirá este lunes en el escenario visible de la profunda crisis que atraviesa el oficialismo. Lejos de mostrar una imagen de unidad en el Día de la Patria, el Gobierno Nacional enfrenta dos frentes de conflicto internos que se han hecho públicos en las últimas horas: la exclusión de la vicepresidenta Victoria Villarruel del acto religioso y la incertidumbre sobre el futuro de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
La decisión más sorprendente fue la ausencia de invitación formal a la vicepresidenta de la Nación. Según informaron fuentes oficiales, la gestión de las invitaciones recayó en la Secretaría General a cargo de Karina Milei, quien habría decidido no cursar la convocatoria a la segunda autoridad del país.
Este hecho marca un punto de inflexión en la relación entre el presidente Javier Milei y Villarruel. El año anterior, ambos habían protagonizado un gesto público de unidad al caminar abrazados hacia la Catedral, una imagen que contrasta dramáticamente con la tensión actual. El entorno de la vicepresidenta confirmó que no recibieron ninguna notificación oficial para asistir, a pesar de que históricamente la figura vicepresidencial tiene un lugar reservado en esta ceremonia.
La vicepresidenta, por su parte, limitó su reacción a pedir "unidad" en declaraciones públicas, evitando escalar el conflicto abierto, aunque la señal política es innegable: el ala libertaria pura del gobierno estaría marginando al sector más conservador representado por Villarruel.
El segundo foco de tensión se centrará en la reunión de Gabinete prevista para después del acto religioso. El nombre en el ojo de la tormenta es el de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. En las últimas horas, circularon rumores sobre un posible alejamiento de su cargo debido a su supuesta responsabilidad en filtraciones de reuniones previas, donde el presidente habría defendido al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Fuentes de la Casa Rosada indicaron que Bullrich mantiene su lugar en la Mesa Política y el Gabinete, al menos de momento. Sin embargo, la desconfianza sería mutua: la ministra presentó anticipadamente su declaración jurada patrimonial, un movimiento interpretado como un desafío directo a Adorni (quien enfrenta una causa por enriquecimiento ilícito). La hermana del presidente, Karina Milei, sería la principal escéptica respecto a las intenciones políticas de Bullrich dentro de La Libertad Avanza.
Ante este clima de confrontación, la Iglesia busca posicionarse como un factor de pacificación. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva
El jueves previo, una delegación del gobierno compuesta por los ministros Pablo Quirno (Relaciones Exteriores) y Sandra Pettovello (Capital Humano), junto al nuevo secretario de Culto Agustín Caulo, se reunió con autoridades de la Conferencia Episcopal. El trasfondo de este acercamiento no sería solo el aniversario patrio, sino la creciente posibilidad de que el Papa León XIV (Robert Prevost) visite Argentina antes de fin de año, una visita que requeriría un clima político menos hostil.
Fuente: La Voz
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones