14/05/2026 03:14 - Actualidad
La localidad de Cosquín, en el Valle de Punilla, provincia de Córdoba, amaneció conmocionada tras la muerte de una niña de 4 años atacada por un perro en la mañana del 13 de mayo de 2026. El hecho ocurrió cerca del mediodía en un terreno baldío ubicado sobre la calle Juan Carlos Gerónico, una arteria con tráfico fluido que conecta con el acceso a la Autovía Punilla y que se encuentra frente al cementerio local.
Según los primeros testimonios recolectados, la menor estaba sola en la vereda e ingresó por sus propios medios al baldío ubicado al lado de la casa donde residía con su familia. Allí, por razones que aún se investigan, el perro la atacó provocándole heridas mortales.
La justicia informó que la autopsia practicada al cuerpo de la niña determinó que la causa eficiente de la muerte fue un "shock hipovolémico debido a herida contusa penetrante en el cuello con ruptura de carótida izquierda".
Además, el informe médico forense señala que se observaron:
Cuando los médicos del servicio de emergencias llegaron al lugar, ya no había nada que hacer. La niña falleció en el sitio del ataque.
Roberto, un empleado del cementerio local que se encontraba trabajando cerca del lugar, fue testigo del trágico momento. En diálogo con medios de prensa, describió la escena con crudeza.
"El perro estaba ensañadísimo. No nos dejaban entrar. Fui con un palo y una botella de agua para correrlo, pero cuando nos acercamos entre cuatro retrocedió", relató.
El testigo agregó: "Lo primero que vi fue un charco enorme de sangre. No la toqué, pero quise ver si tenía signos vitales y no respiraba".
Roberto también señaló que la niña solía andar sola por la zona sin supervisión adulta: "Ella y el varón suelen andar solos, sin cuidado, por la zona".
A diferencia de otros casos resonantes de ataques de perros en la provincia de Córdoba -como el trágico ataque de dos dogos en barrio Estación Flores de la capital provincial-, esta vez no se trató de un perro de una raza potencialmente peligrosa.
Según los vecinos y las primeras investigaciones, se trata de un perro mestizo, considerado un "perro callejero" que deambulaba por la zona. Aunque aparentemente no tenía dueño, era alimentado frecuentemente por vecinos del sector.
El testigo Roberto expresó: "El perro no es peligroso ni salvaje, siempre anda suelto y no había atacado a nadie antes. Pero para mí la nena le invadió su lugar y reaccionó así con ella".
El caso quedó en manos de la Fiscalía de Segundo Turno de Cosquín, a cargo de la fiscal Silvana Pen, quien ya solicitó la autopsia y trabaja en el lugar para esclarecer las circunstancias del hecho.
"La autopsia determinará la causa de la muerte y si la misma fue instantánea", precisó la funcionaria judicial, quien se comprometió a brindar los resultados una vez que el informe médico esté disponible.
El cuerpo de la niña fue trasladado por la Policía Judicial al Instituto de Medicina Forense en la ciudad de Córdoba.
Más allá de la mecánica del ataque, el entorno del hecho revela una situación social alarmante. Vecinos de la zona señalaron que la niña y su hermano menor vivían en condiciones de extrema pobreza y vulnerabilidad.
Ezequiel, un vecino del sector que llegó al lugar con la cabeza baja y visiblemente en shock, aseguró que había visto a la niña sola en la vereda horas antes del ataque. "La veía a diario en la misma situación", afirmó, y agregó que en ocasiones anteriores ya había advertido a las autoridades sobre la situación en que vivían la pequeña y sus hermanos.
Se trata de un barrio de gente trabajadora, según describieron los vecinos, lo que contrasta con la dramática situación de vulnerabilidad que afectaba a la familia de la víctima.
El caso presenta aristas legales complejas que lo diferencian de otros antecedentes recientes. Al tratarse de un perro en situación de calle que deambulaba por el barrio sin dueño identificado, la Justicia deberá determinar si existe alguna responsabilidad civil o penal que alcance a los ocupantes del predio o, incluso, a la administración municipal por el control de animales en la vía pública.
El ataque se produjo dentro de una propiedad privada, aunque la fiscal Pen aclaró que no se trata de la vivienda donde residía la víctima.
Fuentes consultadas: La Voz, TN, Filo.news
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones