03/04/2026 20:14 - Entretenimiento
Wanda Nara protagonizó un regreso a Argentina que dejó a todos boquiabiertos. Este viernes 3 de abril de 2026, la mediática aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza después de casi un mes recorriendo distintos destinos del mundo, pero lo que más llamó la atención no fue su presencia, sino el impresionante arsenal de equipaje que traía consigo.
Según el conteo realizado por cronistas del programa Puro Show de Canal 13, Wanda Nara arribó con nada menos que 18 valijas. Tres empleados del aeropuerto fueron necesarios para transportar los enormes bultos, algunos de ellos envueltos en nylon rojo, mientras la empresaria evitaba cualquier declaración a la prensa que la esperaba ansiosamente.
La explicación de tanto equipaje no tardó en salir a la luz. Antes de regresar a Buenos Aires, Wanda pasó por la casa que compartió con Mauro Icardi en Milán, y no fue una visita nostálgica: fue una verdadera "mudanza exprés".
La propia mediática había anticipado el operativo en sus redes sociales con un mensaje que decía: "Regalando, donando y restaurando", presentando la acción como una especie de limpieza energética. Sin embargo, la realidad fue mucho más literal y contundente.
Desde el ciclo televisivo fueron tajantes: "Desvalijó a Icardi". Y según informaron, Wanda no se conformó con ropa y objetos personales: también se llevó muebles, adornos y todo aquello que pudo embalar. La casa que fue hogar de la pareja durante años ahora quedaría prácticamente vacía.
Esta movida se produce en medio del enfrentamiento legal entre Wanda Nara y Mauro Icardi por la tenencia de sus hijas. El futbolista, actualmente delantero del Galatasaray de Turquía, se encuentra en ese país junto a la actriz China Suárez, mientras Wanda viajaba primero por Japón y luego por Italia, acompañada de su novio Martín Migueles.
Con su regreso a Buenos Aires, Wanda retoma su agenda televisiva, que incluye su participación en MasterChef. La pregunta que todos se hacen es qué dirá Mauro Icardi cuando descubra que su ex mujer convirtió aquel hogar en un departamento prácticamente vacío.
Cuando un cronista le preguntó con picardía sobre la montaña de bultos, Wanda esbozó una sonrisa pícara, como quien se sabe ganadora de un round judicial extraoficial.
Esta guerra de divorcio tiene capítulo para rato, y esta mudanza fue apenas el último movimiento.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones