20/03/2026 08:04 - Actualidad
El 24 de marzo de 2026 marcará medio siglo del golpe cívico-militar que instauró la última dictadura en Argentina (1976-1983), período que dejó 30.000 desaparecidos según organismos de derechos humanos. En este contexto, múltiples investigaciones y actividades se preparan para conmemorar la fecha y arrojar luz sobre los diferentes actores involucrados.
La relación entre la Iglesia Católica y la dictadura militar ha sido objeto de debate histórico durante décadas. Documentos desclasificados, testimonios de sobrevivientes y trabajos académicos han documentado vínculos entre jerarquías eclesiásticas y el régimen represivo, aunque también existen casos de sacerdotes y religiosos que resistieron o fueron víctimas de la persecución.
El 19 de marzo de 2026, la SIDE anunció la desclasificación de 26 documentos históricos del período 1973-1983, conteniendo 492 páginas de resoluciones, memorandos, informes, circulares y directivas. La medida fue dispuesta por el presidente Javier Milei.
Estos archivos serán transferidos al Archivo General de la Nación y publicados progresivamente en el sitio oficial de la SIDE, permitiendo a investigadores y familiares acceder a información clave sobre el período.
La Justicia Federal de Córdoba identificó a 12 personas desaparecidas cuyos restos fueron hallados en Loma del Torito, cercano al ex centro clandestino de detención La Perla.
Identificados: Carlos D'Ambra Villares (23 años, profesor de Educación Física de Alta Gracia, secuestrado el 20/11/1976), José Brizuela, Raúl Ceballos Cantón, Alejandro Monjeau López, Ramiro Bustillo Rubio, Oscar Reyes, Eduardo Valverde Suárez, Sergio Tissera Pizzi, Elsa O'Kelly Pardo, Mario Nívoli, una de las mellizas Carranza y una identidad reservada.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) encontró cerca de 1.000 fragmentos óseos tras meses de excavaciones.
Durante el período 1976-1983, la postura de la Iglesia Católica argentina fue diversa y compleja. Mientras algunos sectores de la jerarquía eclesiástica mantuvieron una relación cercana con el gobierno militar, otros miembros del clero fueron perseguidos, torturados y asesinados por su compromiso con los más necesitados.
Figuras como el obispo Enrique Angelelli (asesinado en 1976) y los curas palotinos asesinados en 1976, representan el rol de resistencia dentro de la propia Iglesia. Por otro lado, documentos históricos muestran reuniones y acuerdos entre jerarquías eclesiásticas y autoridades del régimen.
Centros clandestinos como La Perla funcionaron entre 1976-1978 con un estimado de 2.000 a 2.500 víctimas. La investigación sobre estos sitios continúa arrojando resultados sobre la localización de restos y la identificación de desaparecidos.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones