17/03/2026 20:14 - Internacionales
A dos semanas del inicio de la Operación Furia Épica, la narrativa predominante en muchos medios occidentales describe una guerra sin plan, con costos económicos descontrolados y una escalada regional imparable. Sin embargo, Muhanad Seloom, investigador especializado en inteligencia y uso de la fuerza estatal que trabajó para el Departamento de Estado de Estados Unidos y asesoró a agencias de defensa en varios países, ofrece una perspectiva radicalmente diferente.
En un artículo de opinión publicado por Al Jazeera desde Doha, donde las alertas de misiles iraníes son cotidianas, Seloom argumenta que esa narrativa "es incorrecta" y que la estrategia estadounidense e israelí está logrando exactamente lo que se propuso.
El analista presenta cifras contundentes que demuestran la degradación sistemática de las capacidades militares iraníes:
| Tipo de arma | 28 de febrero (día 1) | 14 de marzo (día 15) | Reducción |
|---|---|---|---|
| Misiles balísticos | 350 lanzamientos | Aproximadamente 25 | ~93% |
| Drones | Más de 800 | Unos 75 | ~90% |
Según informes que menciona, el 80% de la capacidad de Irán para atacar Israel habría sido eliminada. La campaña avanzó en dos fases identificables:
"No es un bombardeo sin rumbo. Es una campaña metódica para garantizar que lo destruido no pueda ser reconstruido", escribió Seloom.
Evaluaciones de inteligencia estadounidense indican que a comienzos de 2026, Irán tenía 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60% de pureza, suficiente para hasta diez armas nucleares si se enriquecía adicionalmente.
Antes de los primeros ataques, Teherán estaba a menos de dos semanas de enriquecer suficiente uranio para una bomba.
El analista advierte que los límites de la fuerza militar frente a un programa nuclear son reales: los ataques pueden destruir instalaciones pero no eliminar el conocimiento técnico.
Daniel Shapiro, exembajador de Estados Unidos en Israel durante la administración Obama y subsecretario adjunto de defensa para la política de Oriente Medio durante la administración Biden, explicó a CNN las diferencias entre ambos aliados:
"Israel querrá prolongar esta situación porque querrán seguir debilitando al régimen e incluso esperan que finalmente caiga. El presidente Trump ha sido muy inconsistente y poco claro sobre cuáles son sus objetivos", explicó Shapiro.
Sobre el cierre del estrecho de Ormuz, que ha disparado los precios del petróleo y que los críticos citan como evidencia del fracaso estadounidense, Seloom ofrece una lectura opuesta:
En cuanto a los grupos aliados a Irán en el Líbano, Irak y Yemen, Seloom rechaza la interpretación de que constituyen evidencia de una red en expansión. Basándose en su investigación sobre cómo los Estados autorizan la violencia por delegación, argumenta que esos ataques son señales de desesperación, no de fortaleza.
"La predelegación es un signo de desesperación. Significa que el centro ya no puede coordinar", escribió.
Seloom reconoce que la crítica más legítima es la ausencia de un marco diplomático para el día después:
"La ausencia de un plan diplomático público no significa que la campaña militar esté fallando. Significa que la campaña va por delante de la diplomacia: un problema de secuenciación, no estratégico", concluyó.
Desde Israel: Shapiro explicó que los israelíes están más dispuestos a tolerar perturbaciones económicas porque enfrentan su amenaza regional más desafiante y oyen sirenas varias veces al día.
Desde EE.UU.: Existe preocupación por cómo una guerra prolongada afectaría los intereses estratégicos en el Indo-Pacífico y Europa, y cómo China y Rusia podrían beneficiarse del petróleo a USD 100+ el barril.
El conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026 ya suma más de 1.300 muertos en Irán (incluyendo 194 niños), 773 en Líbano (103 niños) y 7 militares estadounidenses. El petróleo Brent supera los USD 103 por barril (+42% desde el inicio) y el estrecho de Ormuz permanece bloqueado con solo 77 barcos cruzando en marzo versus 1.229 del año anterior.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones