11/03/2026 11:14 - Internacionales
El conflicto que enfrenta a Estados Unidos, Israel e Irán desde el 28 de febrero de 2026 sumó este martes un capítulo de máxima tensión cuando Irán denunció formalmente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el asesinato de cuatro de sus representantes diplomáticos en un bombardeo ocurrido en Beirut, capital del Líbano.
Según la versión del gobierno iraní, el ataque se produjo el domingo 9 de marzo de 2026 cuando un proyectil impactó contra un complejo hotelero donde se alojaban funcionarios de su delegación. Desde Teherán calificaron el episodio como un grave acto terrorista y aseguraron que se trató de un ataque deliberado contra su cuerpo diplomático.
La delegación iraní ante la ONU envió una carta oficial al secretario general António Guterres reclamando una intervención internacional urgente. En el documento, las autoridades sostuvieron que los fallecidos cumplían tareas oficiales en territorio extranjero al momento del bombardeo, representando una seria violación del derecho internacional y un asesinato selectivo contra enviados diplomáticos.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reconocieron la autoría del ataque pero brindaron una versión distinta sobre la identidad de las víctimas. Según el reporte oficial, la operación militar tenía como objetivo neutralizar a altos mandos de la Guardia Revolucionaria Islámica, el brazo militar ideológico del régimen iraní. El balance israelí indica que el bombardeo provocó la muerte de cuatro integrantes de esa organización y de un quinto individuo vinculado operativamente a Hezbollah.
En la madrugada del miércoles 11 de marzo de 2026, Israel lanzó una nueva oleada de ataques en Beirut, específicamente en la zona de Dahiyeh, dirigida contra cuarteles y depósitos de armas de Hezbollah. Las FDI también informaron que atacaron la sede del grupo en la región de Tiro, al sur del Líbano.
Hezbollah respondió informando que sus combatientes atacaron tropas israelíes cerca de las ciudades fronterizas de Khiam y Odaisseh, y lanzaron cohetes contra territorio israelí, incluyendo un sitio de defensa contra misiles al sur de Haifa.
La Guardia Revolucionaria Islámica describió la ofensiva del 11 de marzo como la más devastadora y la más dura desde el inicio de la guerra, extendiéndose durante más de tres horas. Los misiles impactaron Tel Aviv, Haifa, la base estadounidense en Erbil (Kurdistán iraquí) y la Quinta Flota naval de Estados Unidos.
El servicio de emergencias Magen David Adom informó que no hubo víctimas en Israel, aunque médicos atendieron a personas por ansiedad y caídas durante los desplazamientos a refugios.
El primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich aprobaron una transferencia adicional de decenas de miles de millones de séqueles al presupuesto de Defensa. Netanyahu justificó el gasto: Teníamos que embarcarnos en esta campaña. Cuesta dinero, mucho dinero.
El gobierno israelí dejó en suspenso iniciativas como la ley de reclutamiento de ultraortodoxos para facilitar la aprobación presupuestaria.
La guerra se inició el 28 de febrero de 2026 tras el cierre del Estrecho de Ormuz. El 9 de marzo, la Asamblea de Expertos de Irán designó a Mojtaba Khamenei (56 años) como nuevo líder supremo, sucediendo a su padre Ali Khamenei. Donald Trump calificó el nombramiento de inaceptable y amenazó con represalias 20 veces más fuertes si Irán bloquea el paso del petróleo.
El G7 evalúa liberar entre 300 y 400 millones de barriles de reservas estratégicas para estabilizar el mercado energético.
Fuentes: Diario Panorama, Infobae, agencias internacionales
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones