06/03/2026 20:18 - Actualidad
El asteroide 2024 YR4, que durante meses mantuvo a científicos de todo el mundo en vilo por su pequeña pero significativa probabilidad de impactar contra la Luna, finalmente ha sido absuelto de toda culpa. El Telescopio Espacial James Webb ha permitido confirmar que el objeto espacial pasará a salvo junto a nuestro satélite natural el 22 de diciembre de 2032.
Según los nuevos cálculos orbitales realizados gracias a las observaciones del 18 y 26 de febrero de 2026, el asteroide pasará a una distancia de 21.200 kilómetros de la superficie lunar, una distancia relativamente cercana en términos astronómicos, pero completamente segura para evitar cualquier colisión.
El Telescopio Espacial James Webb utilizó su cámara NIRCam para capturar imágenes del asteroide, comparando su posición con las estrellas de fondo cuyas coordenadas se conocen con gran precisión gracias a la misión Gaia de la ESA. Este trabajo fue coordinado entre:
Los científicos también analizaron el escenario hipotético de impacto, y los resultados habrían sido espectaculares pero no catastróficos para la Tierra:
Un destello muy brillante habría sido visible desde la Tierra, comparable a una explosión nuclear en el espacio.
Se habría formado un cráter de aproximadamente 1 kilómetro de diámetro en la superficie lunar.
La energía habría sido equivalente a 6 millones de toneladas de TNT.
Además, los especialistas indicaron que el impacto podría haber expulsado millones de kilos de material hacia el espacio, generando una intensa lluvia de meteoritos sobre la Tierra que podría haber durado varios días.
En astronomía, un encuentro cercano (o close approach) se produce cuando un objeto espacial pasa relativamente cerca de un cuerpo celeste, pero sin colisionar. En el caso del 2024 YR4, pasará a 21.200 kilómetros de la Luna, una distancia que representa aproximadamente el 5% de la distancia entre la Tierra y la Luna (384.400 km), pero lo suficientemente alejada para evitar cualquier riesgo de impacto.
Para ponerlo en perspectiva: los satélites de comunicaciones geoestacionarios orbitan a unos 36.000 km de la Tierra, por lo que el asteroide pasará incluso más cerca de la Luna que muchos satélites artificiales de nuestro planeta.
Este caso ilustra perfectamente cómo funciona la defensa planetaria moderna: cuando se detecta un objeto potencialmente peligroso, los sistemas de seguimiento de NASA y ESA monitorean su trayectoria continuamente hasta poder descartar o confirmar cualquier riesgo.
En un primer momento, el 2024 YR4 fue considerado el asteroide potencialmente más peligroso descubierto hasta el momento, ya que un impacto contra una zona urbana podría haber destruido una ciudad entera. Sin embargo, la precisión de los instrumentos modernos permitió descartar tanto el impacto con la Tierra como con la Luna en cuestión de meses.
Fuentes: NASA, ESA, Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, Telescopio Espacial James Webb.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones